Seguimos teniendo un súper año, como es este 2026, en materia de lanzamientos de nuevos alfajores. Continúo mi recorrido personal mayormente por golosinerías y kioscos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el objetivo de seguir reseñando raros alfajores que han salido al mercado y del cual nunca escuche nombrar. Como siempre digo, locales como "La Tienda del Alfajor" en Caballito me posibilita el acceso de variadas marcas a degustar.
Si bien no soy un sommelier o catador de alfajores profesional, ofrezco un pequeño aporte acerca de qué marcas me parecieron interesantes y cuáles me gustaron menos. Me interesa probar, al menos una vez, todo tipo de alfajores industriales, semiindustriales y artesanales de empresas locales o multinacionales con marcas inéditas y desconocidas para mí. Un mercado en continua expansión, ya que salen muchos alfajores, estando atento a cuáles continúan y cuáles van quedando en el camino.
Alfajor Giga: la idea del alfajor surgió del creador de contenido y streamer en YouTube, y además en Twitch, Iván Buhajeruk; más conocido como Spreen. El producto es elaborado por Jesica Yael Massaglia en Villa De Merlo, Provincia de San Luis; la misma fábrica que elabora los Manjares de Merlo reseñados en la publicación del mes anterior. Los mismos son comercializados por el empresario Nicolás Esmede, fundador de la productora UNO PUNTO 8 S.R.L. en la Ciudad de Buenos Aires. Entiendo que la idea es replicar el modelo de negocios de otros streamers nacionales e internacionales que lanzan productos dulces para hacerse más conocidos.
Tiene un peso de 72 gramos y contiene galletitas de chocolate (negras); Es rico, blandito, el dulce de leche está muy bien y con el baño de repostería semiamargo que trae se me hizo parecido al Matilda, sin los pedacitos de chocolate arriba. Cumplidor.
Wapoó alfajor bajonero: es una creación conjunta entre la fábrica de alfajores formoseños y la cadena de kioscos Hook 24 Drugstores que funcionan 24 horas en CABA (aunque se pueden conseguir en otros locales). La presentación es igual al Gula mixto: tapas internas negras con un baño en chocolate blanco. Para mi sorpresa con este tipo de alfajores, a medida que lo iba mordiendo no se iba rompiendo; recién casi al final se desarmó un poquito pero le doy un changüí porque ya de arranque no se desarmó completamente como otros de este mismo estilo. Lo único negativo a mencionar es que Wapoó le pone un dulce de leche insípido y ahí ya baja un poco en mi recomendación general. Después del Gula y los Galán (ver más abajo), por ahora se perfila como la tercera mejor marca de alfajor bajonero que comí, que no es poca cosa...
Alfajores Bragadito: de 5 sabores que encontré solo adquirí estos tres específicos que fueron los que me resultaron más interesantes. Un triple negro, el blanco y un tercero con un baño de repostería semiamargo que trae un packaging con un diseño distinto (no metalizado como los otros dos), visualizándose el caballo (la imagen de la marca) con ropa personalizada y anteojos negros. De todas maneras, resulta curioso aquí que no traigan los octógonos ni detalles del peso.
El dorado es el negro y resulta el peor de los tres, muy horrible; en mi opinión el negro triple del Guaymallén es superior a esto. Resulta berreta y con feo gusto que me contó terminarlo, cosa rara en mí porque siempre termino comiendo todo. De muy mala calidad, se parece cercano al de Doña Chola y por poco no llega al nivel bajo de La Vascongada. Por otro lado, el plateado contiene un baño de cobertura de repostería de fantasía blanco, que si bien es vela derretida en este caso zafa porque es una versión apenas mejorada del Guaymallén blanco. Resulta el más presentable y el mejor de estos tres.
Por último, el del envoltorio dibujado, es similar a un bajonero (en formato aunque no lo es), la galletita de arriba es negra de cacao y abajo una común de chocolate; lo raro es que las tapas no están bañadas y así y todo se me desarmó un poco, resultando delicado para morder. Zafa algo en términos generales.
En conclusión, no me resultó una buena marca para mí; quizás el blanco apenas lo logra y es el único que recomendaría para los fans de los alfajores baratos con vela derretida azucarada.
Estos productos son elaborados en el establecimiento que tiene Honorio Antonio Acosta en la ciudad de Bragado, localizado en el interior de la Provincia de Buenos Aires.
La Lombardía se comercializa como un "alfajor premium" y es elaborado en Campaña, Provincia de Buenos Aires. En este caso tuve el placer de probar su versión negra y es muy rico en general; el único señalamiento que le hago es que las tapas no parecen de buena calidad, se rompen de nada y genera muchas migas al consumirlo. El baño de repostería semiamargo y el dulce de leche están muy buenos en sabor.
Agradezco a mi compañera de trabajo Silvia por conseguirme alfajores inaccesibles en los grandes centros urbanos. Muchas gracias!!
No hay que confundir este alfajor marca Goat con el más reciente lanzamiento específico de Arcor; aquí estamos ante un producto de 75 gramos cuya marca del alfajor es justamente Goat... Cómo principal característica es que se trata (cuándo no) de un bajonero negro y sus galletitas son sabor chocolate bañadas y con un baño de repostería semiamargo. El dulce de leche no está mal y la recubierta general del alfajor es igual al baño de las tapas, por eso resulta en general muy chocolatoso de sabor.
Son elaborados por Industrias Capricho S.R.L. situado en Remedios Escalada de San Martín en el partido de Lanús, Prov. de Buenos Aires. El packaging, al igual que el Héroes de la Patria, no es uno solo pero en este caso podes elegir entre múltiples variantes de imágenes individuales de los jugadores y creo que una de la selección además. En mi caso me quedé con el de Messi besando la Copa que me gustó más en la presentación; también en la parte de abajo contiene la frase "Nunca dejes de creer en tus sueños y en tus metas. Criado en Argentina", junto a la bandera nacional por un lado y las tres estrellas en el otro. Como detalle curioso, este producto se realiza bajo licencia privada de la empresa deportiva Torneos y trae la licencia oficial de la Asociación del Fútbol Argentino. Al menos en este caso, dentro de este estilo bajonero, el alfajor resulta muy superior al Alma de Campeón reseñado en la entrega del mes de abril y que también es licenciado por la AFA.
Galan, con sus tipos blanco y negro, es una nueva marca de alfajores que encontré y parece que están tomando relevancia de a poco en el mercado (con presencia en medios de comunicación y redes sociales). Son bajoneros también, un estilo que se impone con fuerza desde hace un tiempo, y en la parte de atrás de ambos envoltorios trae la frase "¿lo probaste frío?", algo que me parece discutible ya que un alfajor debería comerse a temperatura ambiente, sin necesidad de enfriarlo pero bueno... es el tema específico de los bajoneros.
Lo que me sorprendió para bien es que no se rompen tanto y son ricos. Los ubico en segundo lugar atrás de los Gula en cuanto a estilo de alfajor. Por suerte se parecen más a estos últimos y no a los durísimos GOAT de Arcor, los Rasta o los Marley, por citar las marcas renombradas. Sólido en cuento a la presentación e ingredientes. A destacar el negro que contiene adentro en una de sus galletitas oscuras un baño propio blanco, lo que lo vuelve igual al Gula mixto.
Son elaborados por HNDM S.A. en Ciudadela, partido de Tres de Febrero, en la Prov. de Buenos Aires.
De los alfajores Marcelino me conseguí ahora un nuevo sabor, la verdad quedé muy sorprendido con el de mousse (reseñado el mes pasado junto con el blanco) y rápidamente me compré este también. Aquí se trata de un negro de 60 gramos, igual que los otros dos, que replica a un Havanna clásico de chocolate en términos generales; la cobertura de chocolate es muy similar aunque lo siento un poquito más dulce que la marca de Mar del Plata. Los alfajores Minué (que probé en el mes de abril de este año) también eran parecidos en ese sentido de lo dulce agregado al baño semiamargo. En suma, estos Marcelino parecen ir por el lado del Havanna pero marcan su propio camino, con un estilo no tan amargo en su presentación.
Nuevamente repito que se trata de una marca increíble en cuento a calidad y precio. Si pueden conseguirlos no duden porque son muy buenos. Recomendado 100%
Alfajor Zucoa: encontré este de casualidad y no recuerdo que se haya promocionado. Elaborado por Georgalos Hnos. S.A.I.C.A., quién tiene la marca en la actualidad, este producto de 35 gramos relleno de mousse es bastante malo; no llega a niveles de un fulbito o un Mogy pero su sabor es apagado, casi nulo. No se le siente gusto a ningún ingrediente, apenas algo al mousse y el baño de repostería es insípido. Una propuesta que no dice nada, uno lo come y no se le siente el gusto. No se cómo un chico/a podría disfrutar algo así.
El alfajor Chocorrap también viene en presentación con baño de repostería semiamargo y de fantasía blanco. Con 70 gramos y de estilo bajonero, se promocionan con la frase "no se come, se siente", y comenzaron a tener una fuerte presencia en Instagram y no dudé en conseguirlos. El blanco es exactamente igual en estructura al Barrigón Triplazo, con esa crema estilo merengue donde hace que la tapa bañada de chocolate se mantenga estable y más duro, mientras que en la parte donde está el relleno del dulce de leche se rompa todo por lo blando. En este caso, no es tan duro como el alfajor GOAT pero se le acerca bastante (más que el Galán incluso); El baño de fantasía blanco es muy rico, no es berreta, y es lo más destacable de este producto. El semiamargo tiene una calidad medio pelo, si chocolatoso como lo son el Maixanas Matilda y el alfajor Goat de la selección mencionado arriba pero de menor relevancia. Recomiendo de estos dos solamente el blanco. Eso si: imprescindible además morder ambos con cuidado.
Son elaborados por Humberto Ramón Carrizo en Isidro Casanova para la empresa Chocorrap S.R.L. situada en C.A.B.A.
Alfajores Portal del viento: de esta línea me llamó la atención que también contara con uno sabor banana, además tiene el clásico (negro) y uno blanco. Debo decir que son ricos en términos generales pero se rompen con mucha facilidad. Tan tiernitos al punto que se rompen solos y terminan siendo peores que los bajoneros. Por eso no son productos para comer en la calle, sino que tenés que sentarte en algún lugar a degustarlos.
El blanco está bueno, se bota que el baño es de chocolate y no es de repostería; el negro es dulce, con un leve toque avainillado, que me resultó muy positivo. El de banana que fue el motivo principal de adquirir esta línea no trae para mi sorpresa un relleno de color amarillo o pasta que indique el sabor principal del producto en su interior; a medida que uno lo va mordiendo, parece ser que son las propias galletitas las que contienen este aromatizante junto a los otros ingredientes. Aquí se trata del típico sabor a bananita Dolca que ya lo he probado en otros alfajores con la misma propuesta, con la diferencia de que no está como un corazón de banana junto al dulce de leche.
Los Portal del viento son elaborados por Daniel Orlando Sitta en la provincia de Mendoza.
Bonus track:
Minitorta Aguila Dark: una nueva variante de los temáticos de Águila, en este caso las galletitas que trae son negras, tiernitas y es lo que más se le siente gusto al alfajor; aquí el dulce de leche queda eclipsado totalmente y no es como el del GOAT de Arcor sino más básico. Las tapas chocolatosas terminan aplastando todo el resto de los ingredientes, incluso la crema de mousse que aparentemente trae un aromatizante del tipo cítrico, por la intensidad del sabor. Si bien este producto es superior al Barrigón Triplazo no llega al nivel del Dantelli (que tiene mejor repartidos los sabores), ambos ya reseñados en entradas anteriores. Es un alfajor con un peso de 69 gramos
Volví a un clásico de La Delicia Felipe Fort S.A. que hacía muchísimos años que no probaba: el Alfafort; un bocadito de 28 gramos, es riquísimo y super recomendado pese a su tamaño pequeño. Considero que Felfort es la mejor chocolatería del país y sus productos no defraudan. La verdad el sabor que tiene este alfajor es muy bueno, el dulce de leche es cremoso, la cubierta deliciosa y las tapas son suaves. Una golosina para disfrutar plenamente, aunque para un adulto se queda con las ganas de comer más de uno, jajaja.
Federico




















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