jueves, 16 de abril de 2026

Un breve recorrido personal probando distintos alfajores que he comprado durante este año 2026 (2da Parte)

Este año 2026 continúa muy fructífero en cuanto a lanzamientos de nuevos alfajores en el mercado de golosinas. Así que no perdí tiempo y sigo con mi recorrido personal por golosinerías de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y también kioscos en esta oportunidad. La idea, como siempre aclaro, es probar nuevas y desconocidas marcas de alfajores que nunca había escuchado nombrar. No soy lo que se denomina un sommelier o catador de alfajores, pero ofrezco un aporte acerca de qué me parecieron cada uno de estos cuando los encuentro.
Siempre me interesa probar, al menos una vez, alfajores industriales, artesanales o semiindustriales que salen al mercado en nuestro país y compiten con marcas clásicas ya establecidas de empresas locales o multinacionales.

De los alfajores Salvatore conseguí el negro y el blanco relleno de dulce de leche; ambos con baño de repostería de fantasía que no tienen ese dejo de sabor ácido. Tienen 75 gramos y son sencillos, parecidos a los 750 reseñados anteriormente; en el caso del blanco me tocó uno  que la base del alfajor no estaba cubierto totalmente por el baño de repostería (aunque aquí no tanto al nivel del Atalaya). Cuentan con un buen relleno con un dulce de leche bastante abundante (sin llegar al nivel de los Guolis). Son blanditos al morderlos, lo cual resulta un plus para aquellos/as que no les gustan los alfajores muy duros. Son elaborados por Gustavo Daniel Barbetta en General Rodríguez, Provincia de Buenos Aires.

Alfajores Ghaniun: conseguí tres sabores con dulce de leche y son riquísimos! Están muy cerca del nivel de los alfajores Muchachos. Uno tiene baño semiamargo, el otro es con baño blanco y el tercero contiene baño blanco y masa de nuez. Este último tiene un baño parecido al blanco simple con el agregado de nuez, lo que lo vuelve muy parecido al Lucciano's de nuez que probé el año pasado. No puedo decir nada malo, son excelentes 10 puntos. Los fabrica la empresa Vagonetín Dulce S.R.L., oriundos de la localidad de Torres, Partido de Luján.

De la marca Vicenza, elaborados también en Luján, probé un negro y un blanco. Son esponjosos, muy tiernos; ideales para la gente que no puede morder mucho. Suaves, las galletitas son oscuras, no completamente negras y son ricos. Su tamaño es mediano y son buenos. Me gustó más el negro por lejos que el blanco; no están mal siendo sincero, pero el negro es el que recomiendo aquí.

El Aljibe es el típico alfajor simple 100% artesanal, con dulce de leche, cubierta de repostería, y con pocos aditivos y conservantes. Elaborados por Productos Ecológico S.R.L., pesan 120 gramos y tienen un tamaño gigante, con un envoltorio simple; además, traen una pequeña etiqueta con la marca en el frente y una rectangular blanca con los datos principales atrás. En si están bien ambos, pero me doy cuenta que ya tan artesanales no me gustan tanto; Al ser grandísimos te llenan y son correctos en lo que presentan, más "puros" que los industriales. Aquellos/as que buscan una experiencia de este tipo se los recomiendo, pero al que le gustan los alfajores industriales le digo que los deje pasar.

Alfajores Minué: estos me demoré en probarlos hasta que por fin los compré; sus dos variantes son con chocolate negro y blanco. Si bien, a primera vista, parecería ser una de las tantas marcas que intentan emular a Havanna, me sorprendió el sabor que tienen y resulta una muy buena alternativa económica. La relación precio-calidad por lo que ofrece se cumple, son ricos, el blanco incluso me pareció que se acerca mucho al Havanna y no me generó esa acidez presente en algunos alfajores blancos de nombre; obvio que no llega al nivel de un Lucciano's blanco, aunque en si vale mucho tenerlo en cuenta. El negro es más sencillo en su presentación, lo trata de imitar pero no alcanza por la calidad en si. En suma, valen la pena probarlos. Son producidos por la empresa Derroche S.A.S. en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires.

Sobre el alfajor Juanote nuez puedo decir que aquí sí su presentación es totalmente como los alfajores artesanales, con el packaging diferente al resto más simple, conteniendo la pequeña etiqueta blanca con pocos datos atrás de elaboración y un código de barras que mantiene cerrado el envoltorio. Es correcto su baño de chocolate blanco, muy bueno en general, el mejor de toda la línea de la marca y cumple con lo que promete; su punto fuerte es que uno le siente bastante el gusto a nuez en el producto, se nota que las galletitas tienen ese ingrediente. Si tengo algo negativo para decir es su precio, me parece disparatado cuando uno puede conseguir alfajores de mejor categoría como Havanna (aunque este lo supera para mí, todo hay que decir), o el Lucciano's de nuez por menos valor.

De los alfajores Arrabal probé el de mousse y el de 70% cacao. El primero es semiamargo y el baño de repostería es con chocolate amargo. Su peso es 50 gramos (tamaño mediano para el mercado) y aquí tenemos otro famoso caso de esos alfajores que se suben a la nostalgia del viejo "Suchard mousse": el diseño del envoltorio en modo "homenaje", algo del sabor en general... pero el déficit mayor se lo lleva el relleno, la textura del mousse es tirando a líquida, igual al Orense mousse semiamargo que reseñé el año pasado; De hecho, tiene el mismo peso y esa tendencia a derretirse muy rápido, por lo que no se recomienda ingerirlos en la calle. Encima el que me tocó (desconozco si son todos así) tenía la base del alfajor con poco baño de chocolate, igual a uno de los Atalaya. El producto me resultó muy malo aunque su cobertura intenta, en términos generales, capturar un poco la esencia del Suchard y se queda hasta ahí, algo que el Cachafaz para mi ni siquiera lo logra.
El caso del de 70% cacao contiene relleno extra de dulce de leche, también con una cobertura de chocolate amargo. Aquí la presentación es más grande que el otro (65 gramos), tiene las galletitas un poco más oscuras y es correcto nada más, mucho mejor que el mousse si por lejos...
La empresa que lo elabora es Jubarg S.R.L., dentro del parque industrial de Junín, zona norte de la Provincia de Buenos Aires.

Si hay un producto que los vi sin anuncio son los alfajores Alma de campeón, con presentación negro y blanco. Estos son un producto sponsoreado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) como "el alfajor oficial de la Selección Argentina", aprovechando el próximo Mundial de fútbol 2026. Son muy sencillos, ambos me parecieron una versión mejorada de los Guaymallén simples. No esperen algo especial distinto. Están elaborados por la fábrica Cabo Blanco Total S.A. en la localidad de Aldo Bonzi, La Matanza, y comercializados por la empresa Alma de campeón S.R.L. en la Ciudad de Buenos Aires.

La emblemática marca de alfajores Fantoche arremetió con todo en este 2026 para no perder peso en los kioscos ante tanta competencia y lanzó no uno sino 4 nuevos productos al mercado. Empiezo por el Pescado Raúl, con sabores blanco y negro; estos representan una alianza con el músico Joaquín Levinton (ex-banda Turf) y que se encuentra ahora lanzando un nuevo album solista. Para aprovechar la difusión del disco, lanzó también esta línea de alfajores. El nombre hace referencia por su paso en el programa reality MasterChef Celebrity, donde en una oportunidad popularizó este nombre de un pescado que cocinó y bautizó de esa forma, presentando el plato a uno de los jurados. Volviendo a estos dos alfajores, el blanco es una versión simple del Fantoche triple de merengue, aunque en esta versión resulta más pasable; el negro tiene un toque frutal que lo vuelve muy rico. Para mí éste es el mejor de los dos.
El alfajor Fantoche Súper Triple tiene una presentación grande de 100 gramos. Aquí nos encontramos con un baño de repostería semiamargo, sus galletitas son de sabor vainilla y cacao, con un sabor general del producto a almendra, limón y naranja (el mismo que trae el Pescado Raúl negro). El punto de lo que no me gustó para nada es su relleno de dulce de leche blanco (el mismo que traen los alfajores Je t’aime); seguramente hay muchos que disfrutan esta variante de dulce de leche, pero no es mi caso...
Por último, el alfajor Fantoche Red Velvet Triple tiene un baño de merengue estilo italiano con un toque de limón, las galletitas de color rojo cuentan con un rico sabor a frambuesa y cereza, además de un sabor a vainilla presente en todo el alfajor. También cuenta con un peso de 100 gramos. Si bien no cumple los requisitos de ser 100% igual a la receta de la torta en la que está inspirada (como si intentó Maixanas con resultado negativo), el producto está muy bien logrado igual. Aquí el relleno de dulce de leche blanco se repite como en el Súper Triple, pero con tantos sabores queda medio neutralizado y se vuelve un alfajor pasable; la combinación con los frutos rojos lo vuelve comible milagrosamente. Volviendo al baño de cobertura, si bien critiqué la marca Fantoche en el pasado por su seco merengue blanco, donde en la versión triple se necesita tomar bastante agua para pasarlo, en este caso en su "versión torta" se luce muy bien. En suma, la combinación dulce de leche blanco + galletitas rojas funciona aunque el producto no es fiel a lo que intenta reproducir. Recomendado.

Alfajores Ya Fue: en mi afán por seguir probando alfajores de todo el país, me encontré de casualidad con estos de Urdinarrain, Provincia de Entre Ríos, en una golosinería de Caballito, cuando estaba con mi amigo Buio. Los sabores son el negro con dulce de leche, el blanco y el de merengue. Sobre el primero me pareció que no aporta nada nuevo, es correcto pero básico; El blanco es muy rico, me gustó mucho el sabor del baño de repostería que trae y las galletitas parecen (o son similares) a los de un alfajor de maicena. El de merengue es exactamente igual al de Juana La Loca, yo esperaba por el packaging un baño de merengue como el Jorgito, Capitán del espacio y el Fantoche; para mi que traiga una sola galletita y que se reemplace la otra con una tapa de merengue (que encima es muy frágil de por sí) no califica como alfajor porque como digo, debe contener dos tapas si o si (bañadas o no). El merengue en sí es rico, me hace acordar al relleno de las golosinas Ricardito, al MerenKoa o al MerenBom. Quizás si lo hubieran puesto como un segundo relleno, como el Dantelli, hubiera quedado mejor como concepto.
Son fabricador por el establecimiento Denis Jose Martin y comercializados por Bien del Sur S.A.

De la ya reseñada chocolatería Copani volví a probar el 70% cacao, que presenta nuevo envoltorio desde la vez que lo probé en diciembre pasado y su peso sigue siendo de 65 gramos. Si bien en su momento me pareció un muy buen producto, hoy en día con tantos alfajores degustados encima considero que en líneas generales de defiende bien. El baño de cobertura sigue siendo lo mejor que tiene, pero las tapas y el relleno me parece un alfajor común de bajo precio como los que traen baño de repostería. Me parece que la relación precio-calidad no se luce mucho aquí por lo que debo puntuarlo como un producto regular. Es como si a un alfajor común tipo Guaymallén lo bañas con chocolate 70%, cuando todo el alfajor en si debe apuntar, con esta clase de cobertura, a algo muy bueno a premium en todos sus ingredientes.
Los alfajores Copani son fabricados por Cabaña San Ignacio S.R.L. en Ramos Mejía.

De la provincia de Santa Fe encontré otro alfajor santafesino de 3 tapas de la marca 20 de Junio. Con una presentación de solo 40 gramos, me gustó su sabor y el del dulce de leche. Sin dudas uno de los mejores de tipo santafesinos que probé hasta ahora, es blandito al morderlo pero no se rompe ni deshace para nada.
Son elaborados por la Fábrica de alfajores "Aneris" de Rubén E. Di Bella, ubicado en la ciudad de Rosario.

Volví a la carga con la marca Wapoó y me traje, por recomendación de mi amigo Buio, este con sabor banana Split. Les comento que ya al abrir el envoltorio el sabor a bananita Dolca se siente. Es riquísimo y viene con mucho relleno de banana y con un poco de dulce de leche también, pero en este caso resulta innecesario porque el sabor banana split abarca todo y lo neutraliza; lo mismo sucede con el baño de repostería. Si bien me resultó superior al 9 de Oro (Ya discontinuado), éste es mucho más grande y el relleno te tapa todo el resto al morderlo. Muy intenso y lo recomiendo mucho si te gusta este sabor.

Artisan Pastry: encontré un raro sabor en esta marca de alfajores artesanales: el Choco spicy, que forma parte de su línea de "Especiales" como lo es el de Choco-coco. Me lo imaginé super picante, como los dulces mejicanos, pero no fue el caso; se trata de una réplica a los peperoncino y jalapeño (con preponderancia del primero) que ya discontinuó Havanna. Se siente algo de picante un ratito y te queda un resto intenso cuando ya no lo tenés en la boca, pero apenas un poquito. Si los comparo con el Havanna son menos picantes encima. En suma, un producto que esperaba algo más de picante, pero entiendo que el público local rechaza en su mayoría comprar los productos que sean de este estilo, ya que culturalmente somos mas "dulceros" y no estamos acostumbrados. A mi me gusta innovar y me gusta lo picante, pero me esperaba que se jugaran algo más.

Alfajor Entre Dos blanco premium: de la marca ubicada en Luján de Cuyo, Provincia de Mendoza, conseguí esta variante con baño de repostería de fantasía blanco, galletitas de cacao y relleno con dulce de leche repostero. Con una presentación de 60 gramos, es un gran alfajor, muy bueno y con un rico sabor. Sin dudas, Entre Dos está entre los mejores alfajores del país, por lo que si no lo probaron todavía y son fan del blanco, no se lo pierdan.

Mr. Bob: una nueva marca de alfajores bajoneros que se me apareció de repente y le di una oportunidad, ya que siempre busco marcas nuevas. Con 70 gramos con cobertura de fantasía de chocolate blanco y el otro de chocolate negro. Tienen una particularidad que los hace únicos en ambos casos: tienen adentro dos galletitas de distinto sabor, uno de vainilla y el otro de chocolate. El dulce de leche es muy cremoso y húmedo, pero como todo bajonero se rompe al morderlo y se escapa el dulce de leche por todos lados, pero en este caso un poco menos. Si bien hasta ahora los Gula son los únicos de estilo bajoneros que me gustan, estos que son simples son bastantes decentes y zafan. Al menos, vale la pena darles una oportunidad por la innovación de las galletitas diferenciadas. Lo único que sentí es que las galletitas estuvieran bañadas como las otras marcas, con lo cual no sería un auténtico "bajonero".
La fábrica que los elabora es Alfaorense S.A.S., ubicado en el partido de Quilmes.

Rasta continúa lanzando nuevas variantes y, aprovechando la llegada del Mundial de Fútbol 2026, estrenó el Argentrico, donde el merengue es la estrella principal (un ingrediente que parece estar de moda relegando el pistacho del 2025). El alfajor triple cuenta con baño de repóstería semiamargo, doble relleno de dulce de leche y merengue, junto con dos galletitas coloreadas en celeste para formar la bandera nacional al morderlo. En sí, ya había mostrado mi descontento con el horrible Trico multicolor original (no así con el Trico de maicena y chocolate que es rico), pero aquí me encuentro parecido con el primer caso. El sabor del colorante en las galletitas resalta mucho, nunca me convenció y tampoco me gustó. Prefiero algo como lo que ofrece la marca Dantelli: aunque no es merengue, sino mousse de vainilla y dulce de leche de relleno con galletitas de chocolate; Algo bien estándar y sin colorantes artificiales.
Las empresas involucradas son la fábrica de Sergio Daniel Brasca de Luján, Manuel Ezequiel Carpano en Avellaneda y Meliagro S.R.L. ubicado en el Polo Ecoindustrial Parada Robles en el Partido de Exaltación de la Cruz. La empresa que los distribuye es Golozen S.A. en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


Aunque no son alfajores, probé también estas dos golosinas.
Bonus Track 1:
Probé esta "Bomba imperial" fabricado por Maixanas (Antojitos S.R.L.), una marca recurrente en mis reseñas. En este caso un nuevo bocadito de 50 gramos, relleno de dulce de leche y un corazón de merengue con baño de repostería semiamargo. El merengue sube hasta arriba del baño hasta formar una copa más seca que denominan Crunch. Me resultó muy rico y si bien no es un alfajor claramente es el mejor producto que probé de Maixanas. Recomendado.

Bonus Track 2:
Bon o Bon Superbolls: son unos confites de chocolate con leche, bañado arriba con chocolate blanco y relleno con la característica pasta de maní de la popular golosina. En presentación de 80 gramos, son muy blanditos y ricos. Parece que pasaron sin pena ni gloria y creo que será otro producto que se discontinuará pronto de los kioscos y golosinerías. En mi caso, debo decir que me pareció muy rico el confite. Recomendado para aquellos que no les gustan los que son duros.

Federico

lunes, 16 de marzo de 2026

Un breve recorrido personal probando distintos alfajores que he comprado durante este año 2026

 
A fines de diciembre y durante el transcurso de estos primeros meses, recorrí una chocolatería, golosinerías y un nuevo local en Caballito en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dedicado exclusivamente a la venta de alfajores: La Tienda del Alfajor que recomiendo mucho que lo visiten (ver fotos arriba).
Como siempre digo, me propongo un objetivo concreto: probar nuevas y desconocidas marcas de alfajores que nunca había escuchado nombrar. Por supuesto no soy lo que podría denominarse como un sommelier o catador de alfajores para dar una descripción detallada, pero sin duda el "alfajor" como golosina es el producto que más me gusta y quiero contar mi experiencia de lo que me parecieron. Siempre me interesa probar, al menos una vez, nuevas marcas que salen al mercado. Éstos representan solo una parte, entre los cientos de alfajores industriales y artesanales, que se consiguen en nuestro país.

Primero empiezo con la línea de alfajores de la chocolatería Chiazza: el de chocolate con leche y dulce de leche + un baño espolvoreado de coco es que menos me gustó de todo, chocolate con leche y dulce de leche + crocante de almendra y maní tiene un gusto similar al alfajor Negro de Bagley pero mucho mejor en estructura y sabor. Luego probé el de dulce de leche cubierto con chocolate con leche que es muy bueno y el cubierto con chocolate blanco que se defiende bastante bien. Aunque aquí, a diferencia de los Lucciano's, los negros son superiores a los blancos. Por último, el de chocolate semiamargo con relleno de marroc que es excelente, muy rico y supera al marroc de Arroyito. Se nota que son de calidad y todos los productos tienen galletitas negras adentro.

De la variedad de alfajores artesanales Cuore Rosso seleccioné el de chocolate negro, bombón y el de chocolate y maní: son elaborados por Mariela Bonardi en Tres Lagunas, un suburbio del Partido Nueve de Julio en la Provincia de Buenos Aires. Los tres son buenos y son grandecitos, con un tamaño considerable. El punto a señalar es que es más masa de galletitas en comparación con el relleno, donde el dulce de leche que trae cumple para un alfajor simple industrial, no un alfajor de este porte artesanal de este tamaño. No tienen feo gusto, pero al morderlo te resultan un tanto desproporcionado con lo que presenta adentro.
El segundo que mencioné es una versión artesanal del alfajor Bon O Bon, con un relleno muy similar; su característica son sus galletitas sabor coco (muy ricas, me encantaron) y su baño de chocolate con leche cumple mucho, lo que lo vuelve una experiencia muy rica de probar. El de chocolate con maní a destacar tiene pedacitos de maní en las galletitas.
El envoltorio, que no es muy grande, trae un código QR para saber los datos del producto y su fecha de vencimiento.

Los alfajores DOU son productos creados por el influencer, youtuber y tiktokero Facundo Benjamín Calero, conocido como Benja Calero. La propuesta del XD es que trae dulce de leche con baño de repostería blanco y el ÑOM tiene el mismo relleno con un baño de repostería negro. Siendo honesto son regulares tirando a malos, el blanco es una versión clase b del Guaymallén Platino, mismo formato pero mal hecho. El negro zafa pero me hizo acordar al alfajor Cusquets del Supermercado Día, pero una versión más grandecita.

Alfajores marca Barcelona probé tanto el de chocolate con baño de repostería negro como el blanco con un baño de repostería ídem;  Están elaborados por Alfajores Barcelona S.A. en Berazategui y me resultaron muy básicos, como esos alfajores que uno se llevaba para comer en la escuela, aunque mucho mejor que un Guaymallén básico por supuesto. El sabor cumple en ambos productos y no mucho más de eso.

Alfajor El Cubano: no se si fue el que me tocó, pero su cobertura está incompleta, porque la base se veía la galletita desnuda, con lo cual el baño no cubre todo el alfajor. No es la gran cosa, pero está correcto hasta ahí con lo que propone.

Minotauro: un alfajor que me regaló mi compañera de trabajo Silvia de sus vacaciones, muchas gracias!!! Aquí paró en la Ruta 2 y compró de esta marca conocida que fabrica varios productos (dulce de leche, etc.). Muy bueno, lindo alfajor; quizás el dulce de leche no resulta tanto para mi paladar pero cumple, como siempre digo. El baño de chocolate y las galletitas muy ricas y es lo que más destaco de este producto.

Alfajor Vendetta: existen muchas variedades de estos artesanales pero solo elegí el de dulce de leche y pasta de pistacho con cobertura de chocolate blanco. Aquí parece emular a la misma línea que los Arroyito ya reseñados anteriormente, el baño blanco no es de buena calidad, las galletitas son de color negro y el relleno es una crema con sabor artificial a pistacho. Si bien encontré que realiza muchos sabores, esta experiencia regular no me produce interés de intentar probar el resto de sus sabores.

Artisan Pastry es una marca de alfajores artesanales Probé el de chocolate blanco con dulce de leche y nuez, choco nuez con dulce de leche y el de choco coco: bañado en chocolate y relleno de dulce de leche. Son de gran tamaño con sus 100 gramos y elegí estas variantes que traen el agregado de la nuez en los dos primeros sabores. La nuez se encuentra arriba del alfajor como trocitos (no como el de Balcarce que trae el pedazo de nuez arriba entero. Aquí tenemos galletitas gigantes y poco relleno (ver lo que digo de los alfajores La Hechicera, aunque no llega tanto a esos) y puedo decir que en términos generales están buenos. Cumplen hasta ahí. ¿Mejor que un Havanna blanco? Puede ser. ¿Supera a un Lucciano's blanco? Claramente no, y aparte el precio que tienen no los vuelven muy competitivos frente a las otras marcas. Volviendo al de choco coco, como dice el nombre, es un alfajor con galletitas de coco, que tiene espolvoreado ese ingrediente por arriba y está bueno. Lo destacable es que el dulce de leche no es como los otros dos sabores, tiene otro color, consistencia y sabor, por lo que no me gusta mucho y le resta puntos. Quizás porque lo habrán mezclado con el coco...; si hubiera tenido el ddl de los otros alfajores seguro ahí si quedaba buenísimo.
Están elaborados por A. Ponce en el pueblo de San Antonio de Padua, Provincia de Buenos Aires.

La Hechicera: en este caso probé los alfajores de chocolate semiamargo y el de dulce de leche con merengue italiano. Son elaborados por Vanesa Soledad Maldonado en la ciudad de Mar del Plata y su frase emblema es "Un punto de encuentro". Acá me pasó algo similar con los Cuore Rosso: son alfajores demasiado grandotes con sus galletitas en relación con el relleno que contienen. A diferencia de los mencionados, estos tienen un poco más de relleno y están bueno. Igual el de merengue no llega a ser como el Fantoche triple que necesitas agua para pasarlo; si bien no es triple, su tamaño se destaca aunque al morderlo el merengue se desarma mucho. La parte del sabor es el punto flojo y es otro que no le llega al clásico alfajor Jorgito de merengue.
Sobre el primero, el baño de repostería semiamargo cumple y vale la pena probarlo, al menos una vez.

La Chacra Los Retamos, en Chubut, elabora alfajores establecidos en la Patagonia argentina; Aquí solo probé dos sabores: el de dulce de leche con cobertura de chocolate blanco y el negro con cobertura de chocolate semiamargo. Los que, además. tienen el agregado de frambuesa ganaron el Mundial del alfajor 2024, pero me decidí por los comunes. La verdad, son muy sencillitos,  simples; el blanco es el único que se destaca un poco más en calidad, el negro no te dice nada, muy inflado según mi opinión. La verdad no valen la pena por el precio en que se consiguen en CABA.

Alfajores Muchachos! Excelente apuesta y realmente tengo que decir que son riquísimos. Probé el de baño de chocolate semiamargo y el de chocolate blanco y son espectaculares. Tiene chocolate y no baño de repostería. Son una maravilla y recomiendo 100%.

Juana La Loca: en una reseña anterior hablé de dos de sus propuestas que me parecieron una estafa, ya que no cumplían con los requisitos para ser considerado alfajores. Acá se trata del típico alfajor clásico de chocolate con leche cubierto con baño de repostería negro y resulta sencillito en general y con buen sabor. Curiosamente contiene la leyenda "¡probalo bien frío!", como si de un alfajor bajonero se tratase, pero debo decir que natural se defiende bastante bien.

Alfajores 750: una sorprendente opción. Aquí degusté el blanco de dulce de leche que trae un baño de repostería sabor vainilla y el negro con un baño de repostería semiamargo. El blanco es correcto y el segundo es una versión superadora del Jorgito negro. Están muy bien hechos y lo raro es el formato del envoltorio, que por lo que se observa en las fotos parece haber quedado chico el diseño, ya que prácticamente el paquete ocupa dos veces su presentación. Son elaborados por 7cincuenta en Bell Ville, Córdoba, y comercializados por Variette S.R.L.

Rasta maicena Trico: nuevamente le di una oportunidad a esta reconocida marca de alfajores bajoneros que ha logrado instalarse en el mercado de golosinas. Como dije antes, no hace productos que me gusten, pero decidí darle una oportunidad a su nuevo lanzamiento. Es como otra variedad del Trico anterior (que traía las galletitas de maicena coloreadas y cuyo sabor para mí estropeaba el producto). El nuevo Trico sin dudas es el mejor producto que probé de la línea Rasta. Es decente en su estructura, el baño de repostería semiamargo es rico también y la combinación con la maicena lo vuelve interesante e innovador. Bueno para recomendar.

Héroes de la Patria: una propuesta poco conocida que empezó a viralizarse en redes sociales como Instagram. No están pensados para una distribución en quioscos y son difíciles de encontrar. Pese a que muestro dos presentaciones distintas (una con la imagen de San Martín y la otra con las Islas Malvinas) se trata del mismo alfajor, por lo que la idea que entiendo es que elijas el motivo que más te gusta. Su slogan es "Un sabor que honra nuestra historia". Se trata de un alfajor de dulce de leche con un baño de repostería semiamargo, es correcto, cumplidor, blandito pero el dulce de leche es rígido y queda ahí. No se destaca ninguno de los ingredientes para nada.         
La Fundación Héroes de la Patria los comercializa, pero son elaborados por el establecimiento Felix Gomez Y Cia. S.R.L., ubicado en la ciudad de Rosario, Santa Fe.

El alfajor Bon O Bon blanco triple es la nueva apuesta de Arcor en el sobresaturado mercado alfajoril. Su inconfundible baño de relleno a base de maní. Es rico, la cubierta es un baño de repostería de fantasía blanco que cumple y armoniza muy bien con el relleno. De paso, aproveché para completar el par y volví a probar el clásico con baño de repostería con leche. Lo malo de este es que es la cubierta me deja un resto de acidez que no me gusta como sucede con varios alfajores.

Otro que tuvo un lanzamiento igual fue el alfajor Tri-Shot con cobertura de chocolate blanco, también con pasta de maní y tipo mousse de chocolate. No le sentí casi nada el sabor; el baño blanco es muy sencillo, del relleno opino igual, no le sentí el gusto (algo raro porque no es una marca que decepcione...). Por supuesto, aproveché para traerme otro producto de la misma familia que había lanzado la empresa antes, el nuevo Shot simple con relleno pasta de maní y cubierto con chocolate con leche. Aunque en este caso estaba medio derretido y no lo disfruté mucho. Zafa, pero en comparación son mejores las opciones triples.

La marca de alfajores artesanales Blanco y Negro, oriundos de la ciudad de Bariloche, me deleité con dos propuestas: los clásicos chocolate blanco con dulce de leche y el de chocolate semiamargo. Para no comer mucho, me decidí a probar los simples, no los mismos en su versión triple. Son insípidos para mi gusto y el blanco es el peor de los dos; básicos en términos generales y su estructura me hace acordar a los jorgelín.

El Butter Queen de nuez y dulce de leche es un alfajor correcto y cumplidor, de gran tamaño y buen sabor. Por ahora es el único que probé de la marca, pero prometen.

Los alfajores Wapoó son formoseños, y me pone contento probar alfajores de otras provincias no asociadas a la producción de esta popular golosina, como es este caso la provincia de Formosa. En este caso probé solo dos sabores: el blanco con relleno de dulce de leche y un pequeño blend con dulce de guayaba, y el Suave negro con dulce de leche y cacao. del primero hay que explicar que la guayaba es una fruta tropical que tiene un sabor entré pera y frutilla que mezcla lo dulce con lo ácido de un cítrico, donde al final te deja un resto de amargura en la boca. No me desagradó pero tampoco me gustó tanto. Fue una linda experiencia probarlo pero como dije, no soy tan afecto a los alfajores frutales. Aquí el hecho que tuviera ddl ayudó bastante.
El segundo es un alfajor rico, blandito, suave de sabor como reza el envoltorio que no engaña. Correcto en general.

De los pagos de La Matanza probé dos marcas bien diferenciadas: primero el Juanote con tres sabores, el de chocolate negro, marrok y el blanco, ambos con dulce de leche y baño de repostería. A mi no me gustaron de sabor. Son grandecitos y se promocionan como alfajores artesanales, pero me parecieron más industriales a mi gusto. El de Marrok contiene un relleno de pasta de maní casero que elaboran ellos con galletitas de chocolate oscuras y un baño de repostería de chocolate negro; Es un poco mejor que los otros dos, no llega a destacarse pero zafa.
La segunda marca, Plan B, se promociona con la frase "clásico alfajor argentino" y de los dos me gustó mucho el blanco, riquísimo todo; el negro no es tan rico, pero si hay que destacar que contienen una muy buena cobertura de chocolate en ambos alfajores.

El Merengo con su producto Santafesino Tradicional con triple tapa es muy bueno, como otros alfajores con hojaldre de esa provincia que he probado (ver reseñas en publicaciones anteriores). Aquí se trata de un formato chiquito, con lo que si buscan alternativas que los llene un poco más busquen otra marca.

Alfajor de dulce de leche Noly: una grata sorpresa dentro de las opciones baratas, me sorprendió el riquísimo sabor del baño de repostería y el dulce de leche. 8 puntos le doy!

Guolis pistacho extra blend: muy rica propuesta de esta muy buena empresa de alfajores, para mi gusto los reyes de los blend en el mercado que algunos imitan y no llegan. Este es su nuevo lanzamiento, pero solo probé el de chocolate blanco que mezcla el pistacho con la frambuesa. Sus galletitas contienen cacao y son ricas. Su presentación es muy pequeña: apenas 40 gramos, pero que bastan para degustar el producto sin que te resulte empalagoso. La mezcla está muy bien lograda, los sabores no se mezclan y cuando lo abrís ya le sentís el gusto a la frambuesa, el pistacho es excelente. Vale la pena que lo compren.

Alfajor Chammas blanco: otra apuesta que conseguí de esta empresa que elabora y envasa en Villa Boedo, provincia de Córdoba. Su baño de fantasía es rico, como el Jorgelín pero si bien este es simple y no triple, no te deja la acidez en la boca. Muy correcto. De seguro hay otros sabores, pero es el único que conseguí hasta ahora.


Alfajores El Desborde: son oriundos de Caseros, Partido de Tres de Febrero y elaborados por la empresa Tentación del plata. Probé 3 sabores: dulce de leche con baño de repostería blanco que me resultó una versión berreta del Guaymallén blanco y sin sabor, con ese glaseado de fantasía muy simple; el cubierto con chocolate semiamargo que es parecido al Jorgito negro con un toque dulce. Ambos no me parecieron buenos. Y, por último, el relleno con mousse semiamargo recubierto con chocolate semiamargo; se parece al Orense con mousse semiamargo ya reseñado anteriormente y resulta un alfajor regular. No tuve suerte con esta marca.

Sueños del Mar son alfajores elaborados en Mar de Ajó, Partido de la Costa, por la empresa Nigoul S.A. en una presentación de 50 gramos. El de dulce de leche con baño blanco de fantasía es el clásico de merengue, que copia mucho el sabor del Jorgito aunque no lo alcanza (tampoco al Capitán del Espacio. El de relleno de dulce de leche con un baño de chocolate contiene la cobertura de repostería típico en esta clase de alfajores, no me produjo nada. Son unos más del montón aunque mejores que los de El Desborde.

En mi paso por el Shopping Alto Palermo, pasé por el local de Atalaya, que vende varios productos regionales, conitos, etc., y me compré los alfajores que elabora, excepto el de frutos del bosque ya que no me gustan mucho los alfajores frutales. Los sabores son el de chocolate con dulce de leche cubierto con chocolate semiamargo, el relleno de dulce de leche y nuez con baño de chocolate blanco, el de ddl cubierto con merengue y el de dulce de leche con baño de chocolate blanco. El estilo y sabor apunta a replicar a los Havanna en sus líneas. El caso del de chocolate blanco que me tocó no tenía la base bien cubierta con el baño, lamentablemente. En términos generales, el de nuez y el semiamargo no tengo tampoco mucho para decir, excepto que también siguen el estilo y sabor de la marca de la H.
Son producidos por Atalaya S.A. en Ruta 2, Chascomús, en la Provincia de Buenos Aires. A destacar la forma en que te los venden (al menos, lo que conozco en ese local), ya que los entregan con una temperatura algo fría, que no llega a ser como ponerlo en la heladera, pero no es a temperatura ambiente. No pude verlo, pero los deben tener en una heladerita o algo así; eso ayuda a comer el producto muy bien y evitar alfajores derretidos por el calor. Vuelvo a decir, no son 100% iguales a los Havanna pero se acercan mucho. Quizás pondría el reparo en el de merengue, que su presentación no se destaca y conviene comerte más un Jorgito por menos precio.

Volví a la marca Monje Negro, me animé a probar uno más de los varios sabores que comercializa: el de nuez con dulce de leche y bañado en chocolate blanco. Este tipo de alfajores me tientan mucho y, en este caso, resulta un producto muchísimo mejor que su contrapartida blanco común a secas (que reseñé anteriormente). El sabor es muy bueno y emula al mismo producto que elabora Havanna, con la diferencia que aquí no me dejó ese dejo ácido que los de la empresa marplatense. Si me apuran un poco, supera al Havanna aunque no llegue a la excelencia del Lucciano's de nuez. Recomendado.

Los alfajores Maixanas, elaborados por Antojitos S.R.L. de la zona de Haedo/Morón (Prov. de Buenos Aires), nos traen 3 productos nuevos para los quioscos. Solamente elegí 2 y dejé de lado el Alfajor Dubai Pistacho Style blanco ya que la pasta con sabor artificial de pistacho no me gustó en su versión negra. Las novedades principales para mi son el Alfachurro Estilo Mardel con su sabor churro relleno, el dulce de leche repostero es riquísimo y sin dudas es el utilizado en los churros, las galletitas son las clásicas de un alfajor, sino que parecen estar hechas con la misma masa del popular alimento y aporta su sabor inconfundible. Por arriba de la cubierta trae un puñado de azúcar espolvoreado que complementa la emulación del producto clave de la gastronomía argentina y el baño de chocolate semiamargo es correcto. Sin dudas el "churro" se siente y se saborea, por lo que lo considero, hasta ahora, el alfajor más logrado de Maixanas que probé.
Por otro lado, el Red Velvet "Alfajor Cheesecake NY Style" (sic). Con misma presentación de 70 gramos (y más que suficiente aquí), este alfajor presenta principalmente un mousse de cheesecake (en verdad otra pasta con sabor artificial y con aromatizante mascarpone y leche condensada, más relleno sabor vainilla) y galletitas con colorante rojo artificial. El baño de repostería blanco es flojo y debo decir que todo el alfajor no me gustó para nada. No es la única empresa que busca incursionar con la famosa torta red velvet extranjera, ya que pronto Fantoche lanzará su propia versión. Espero que sea mejor a este intento que, debo añadir, al morderlo se desarman un poco las tapas.

Camboya Alfajores: me compré el de chocolate semiamargo y el de chocolate blanco; desconozco si realizan otros sabores, pero estos me resultaron regulares y no son la gran cosa. No son los mejores de Mar del Plata (donde los fabrican) para mí. El negro lo conseguí un poco derretido (el blanco no) y de los dos me pareció el peor. El blanco es más decente pero lo malo es que ni le sentí el sabor. No los recomiendo.

Finalmente probé los dos nuevos lanzamientos de Havanna homenajeando a Mar del Plata, ciudad emblema de la producción de alfajores para mi; estos dos productos homenajean a balnearios de la ciudad. Playa Grande con su doble relleno de dulce de leche y ganache de chocolate blanco sabor crème brûlée con pequeños pedazos crocantes de dulce de leche; además, tiene sal marina y su cobertura es de chocolate amargo. Riquísimo, me pareció un gran producto de la marca de la H, excelente alfajor negro. El otro se llama Playa Bristol y también cuenta con la misma presentación con una ganache de chocolate blanco bañado a su vez en chocolate blanco, más el agregado del azúcar caramelizado. Acá debo añadir que la sal marina que contiene lo noté muchísimo más que el Playa Grande. En conclusión, el Bristol no me gustó, el baño caramelizado es lo que no me convence para mi paladar. No me quejo de la sal marina. ya que le baja lo dulce en extremo que tiene el producto, pero si acá se siente mucho más que el Playa Grande. En líneas generales de los dos me quedo con el negro por lejos.

Federico