domingo, 27 de septiembre de 2026

Un breve recorrido personal probando distintos alfajores que he comprado durante este año 2026 (5ta Parte)

Continuo con un 2026 a tope en materia de lanzamientos de nuevos alfajores. Y mientras tanto, sigo con mi recorrido personal mayormente por golosinerías y kioscos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el objetivo de seguir reseñando raros alfajores que han salido al mercado y del cual nunca escuche nombrar. Como siempre digo, locales como "La Tienda del Alfajor" en Caballito me posibilita el acceso de variadas marcas a degustar.
Si bien no soy un sommelier o catador de alfajores profesional, ofrezco un pequeño aporte acerca de qué marcas me parecieron interesantes y cuáles me gustaron menos. Me interesa probar, al menos una vez, toda clase de alfajores industriales, semiindustriales y artesanales de empresas locales o multinacionales con marcas nuevas y desconocidas para mí. El mercado alfajorero continua en gran expansión, ya que salen muchos cada mes, y uno tiene que estar atento a cuáles continúan y cuáles van quedando en el camino.


Volcán Premium Black: con 60 gramos, un baño de chocolate semiamargo y tapas de cacao es del tipo "70% cacao" que tienen su nicho en el mercado. Me resultó sencillito, no le sentí mucho sabor al dulce de leche; las tapas no me parecieron de muy buena calidad. Lo único que se destaca es el baño de cobertura cuyo sabor invade todo el producto y no deja acidez. Cumplidor pero no me parece que sea tan premium como promete.
Es elaborado por Retailers S.A. en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires.

Laddu es una marca de alfajores mezcla de veganos y proteicos (aunque mayormente son Vegan); conseguí el sabor maní y el sabor chocolate. Tengo que decir que me resultaron horribles al paladar, aunque en mucho mayor medida el segundo. El de maní dice el envoltorio que tiene "10 gramos de proteína" y lo único que se le puede rescatar algo a esto es el relleno de pasta de maní que resulta rico, pero pierde potencia con el resto de los ingredientes. El negro es peor porque como no tiene dulce de leche le pusieron una pasta de dátiles y tardé mucho en comérmelo. Muy malo y no hice una buena elección aquí.
Ambos son artificiales, las tapas contienen chocolate con avena y entre los otros ingredientes que figuran se indica proteína de arveja, que resulta curioso ver esto dentro de un alfajor. Los dos son muy duros y hay que tener cuidado al morderlos. Solo recomendado para veganos y vegetarianos. Los Laddu son elaborados por Lógica Natural S.R.L. en Gral. Pacheco, Prov. de Buenos Aires, para Sumeru Ayurveda S.A. en C.A.B.A. En la parte de atrás del envoltorio figura que están avalados por la filial argentina de El Arte de Vivir de Sri Sri Tattva. 

Alfajor Barrigón triplazo con maní y dulce de leche: los de tamaño grande, con 100g, vuelven a la carga con un nuevo sabor; Son alfajores con baño de repostería y un blend de dulce de leche con un ganache de maní, que está bien lograda y no emula al del Mantecol pero es un tipo de alfajor que siempre le pasa lo mismo: las tapas donde está el maní son duras y donde está el dulce de leche es muy blando y se rompe todo. Tiene como negativo que lo sentí muy dulce, con mucho azúcar. Cumplidor nada más pero no son la gran cosa. Si felicito a los diseñadores de la marca por el packaging que armaron pero el producto tiene sus puntos buenos y otros malos.

Hawaii: una marca de alfajores artesanales con dos capas de chocolate blanco y negro respectivamente; con 65 gramos de peso y un diseño espectacular en ambas variantes, son unos productos muy ricos y destacables. La capa de chocolate es finita y muy crocante, el sabor de las galletitas es muy rica y el dulce de leche es muy bueno. Espectaculares ambos e incluso el negro tiene un sabor a torta de chocolate negro.
Son elaborados por Hawaii Alfajores en Ituzaingó, Provincia de Buenos Aires y al ser artesanales tiene una fecha de vencimiento a corto plazo. Recomendados 100%.

Alfajores Düo: si bien el envoltorio indica que la letra u se escribe con diéresis, entiendo que aquí se usa más como un acento y no en la forma de pronunciación. Conseguí las dos variantes clásicas en negro y blanco de 60 gramos. Sobre el primero, las galletitas son de sabor chocolate dulce, no oscuras, y el baño de repostería es semiamargo. El blanco tiene las tapas oscuras y la cobertura es de repostería blanco.
En este caso no me gustaron mucho, pero si tengo que elegir uno me quedo más con el negro que el blanco, ya que en el segundo la base del baño es tipo "accidentado", es rugoso en vez de ser liso. En cuanto a sabor no me parecieron buenos (y justo venía de probar los dos Hawaii y quedaron totalmente barridos por éstos últimos).
Son fabricados por Rodolfo Romero e Hijos S.R.L. en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Ballenita es una marca de alfajores austral, ya que son elaborados por Dulce Ballena S.A.S. en la ciudad de Puerto Madryn, Provincia de Chubut. Si bien fabrica alfajores tradicionales, opté por su producto más emblemático: alfajores con forma de colita de ballena. Son furor en Instagram y no dudé en comprar éstos cuando pude elegir. Si bien es la forma que se indica en el frente mismo del envoltorio y no cambia los ingredientes, es destacable que hayan logrado elaborar un alfajor de este tipo, aunque aclaro que sale un poco más en precio que sus contrapartes redondas. Cuentan con un peso de 75 gramos y la cobertura que trae es de auténtico chocolate semiamargo y blanco de una excelente calidad. En términos generales resulta simple, pero su presentación tipo artesanal hace que parezca como un triple; si bien me parecen muy ricos los dos, me quedo con el blanco por gusto. En ambos lo que más se destaca es las galletitas, el semiamargo resulta muy chocolatoso y el blanco es riquísimo, con un sabor a esencia de vainilla. El dulce de leche es correcto pero el sabor intenso de las galletitas lo obtura por completo, aunque en menor grado en el blanco por el tipo de cobertura que contiene.
El packaging es muy lindo y en la parte de atrás hasta el código de barras tiene forma de cola de ballena. Un gran detalle y los recomiendo fuertemente.

Alfajores Otra Cosa comenzó a acaparar la atención en redes sociales, con influencers recomendándolo. Su slogan principal es "Para los que quieren OTRA COSA" y también en el envoltorio se pueden encontrar las frases "No cualquiera elige OTRA COSA" y una leyenda sobre el producto en la contratapa. Ambos me resultaron pésimos y no es que uno es negro y el otro es blanco, sino que el primero contiene dulce de leche con un corazón de mousse de chocolate y el otro es de DDL con un corazón de ganache de maní; Lo común es el de baño de repostería semiamargo que es berreta e intentan ser un alfajor tipo blend como el Guolis, pero están muy lejos de ser algo rico. En ambos productos las galletitas también son de una inferior calidad.
El de DDL con chocolate tiene un sabor feo en términos generales, pero pasable al fin; los dos rellenos se encuentran un poco separados y no tan integrados como un corazón. El que contiene maní directamente todo es horrible, con excepción de la pasta de maní que resulta regular. Si bien no soy de tardar en comerme los alfajores cuando los consigo, aquí tuve los bocados mucho tiempo en la boca y tardé en tragarlos. Me resultaron una mala experiencia y no los recomiendo para nada. Una pena y una decepción realmente...
Los Otra Cosa tienen un peso de 70 gramos y son elaborados por Lucía Belén Mariño en la localidad de Plátanos, Provincia de Buenos Aires.

Alfajores Malfatti: un auténtico clásico artesanal de Mar del Plata y elaborados por el establecimiento de Orlando Tomás Di Meglio; con un peso de 100 gramos, aunque no se trata de un triple claramente es un producto muy grande y ancho. Muy rico y sencillo este negro, está muy bien hecho porque el baño de cobertura de chocolate es muy bueno y las galletitas son riquísimas, siendo lo que más se destaca de este producto. El dulce de leche no es la gran cosa pero en el todo integrado se lo perdona. Si bien es otro que recomiendo probar por su estilo marplatense, tener en cuenta que en la Tienda del Alfajor se consigue a un coste elevado, en comparación con alfajores de alta gama artesanales o semi industriales. 

Allpaqa es una marca de alfajores oriundo de la localidad de Los Alisos, Provincia de Jujuy. Su nombre hace referencia a la Alpaca: mamífero presente en el norte de Argentina, países limítrofes, ecuador y Perú (donde se concentra la mayor población). Dicho esto, en el envoltorio, el nombre está bien escrito ya que así se lo denomina en las lenguas quechua y aimara; además contiene una imagen en color negro del animal.
Sus variantes son el relleno de dulce de leche con baño de repostería blanco y con el baño de repostería semiamargo. Lo que tienen en común, y es el ingrediente principal que los salva de ser unos más del montón y los vuelve característicos, es que le agregaron aromatizante de limón. Esto hace la diferencia porque las dos coberturas no te dejan una acidez al consumirlos y no te caen mal. El sabor cítrico presente en los chocolates lo convierte en un rasgo distintivo de forma positiva de estos alfajores jujeños que están muy bien hechos. Rendidores, cumplidores y logran su cometido.
Los alfajores Allpaqa son elaborados por Federico Colom y tienen un peso estándar de 60 gramos. Están muy bien logrados y vale la pena que les den una oportunidad.

FUAA alfajores: una auténtica sorpresa por el tamaño que tienen y el excesivo relleno que contienen. No encontré en el envoltorio de donde son y su peso, pero sus variantes negro y blanco tienen un relleno de dulce de leche gigante, lo que los hacen específicos para consumirlos solos, sin necesidad de comer otro alfajor porque te llenan demasiado. Si eslogan es "Mordé la bomba" y su detalle principal es que ambos sabores presentan un envoltorio personalizado (amarillo el negro y blanco el otro), con diferentes imágenes de perros teniendo en la boca el alfajor en cuestión, lo cual te da la oportunidad de que elijas la raza que más te gusta. Aquí les muestro los que seleccioné yo, aunque debo decir que me encantan los gatos sobre los perros, jaja.
Sobre los productos, son artesanales, la capa de chocolate que trae c/u es finito y crocante, el negro contiene tapas oscuras y viceversa; Vuelvo al relleno de DDL que se corona como el más gigante que encontré en un alfajor y lo que tiene de interesante es que el sabor que trae es igual al dulce de leche que le ponen a las facturas. Es súper rico pero casi casi resulta muy empalagoso en sí (se salva porque la cobertura es delgada). Recomendado solo para probar individualmente, para que no les caigan muy pesados. Muy bueno ambos, pero sí que te matan.

Alfajores De Siato: el nombre proviene de la familia del creador, Maximiliano Alejandro De Siato, y su logotipo contiene un yunque como imagen; Son elaborados en el establecimiento que tiene ubicado en Ezpeleta Oeste, Partido de Quilmes, en la Provincia de Buenos Aires. Con un peso de 70 gramos, son bastante regulares. Por dentro son exactamente iguales a los Guaymallén comunes que uno encuentra en los kioscos, con la diferencia que sus baños de fantasía negro y blanco son apenas superiores a estos, sin que sea vela derretida en el caso del blanco, por ejemplo. Prometen estar rellenos con extra dulce de leche pero para mí en formato no son nada distintos que los de la emblemática marca comandada por Hugo Basilotta. No hay que pedir mucho más a esta marca, son comunes y ahí quedan.

Freddo es otra de las cadenas de heladerías emblemáticas que ha decidido incursionar por el producto estrella del momento y sacar su línea propia de tres alfajores con una presentación de 60 gramos: el de chocolate freddo con avellanas, el white Dubai y el denominado "clásico argentino".
Sobre el primero, contiene como relleno una pasta de avellanas y cubierto con chocolate semiamargo propio de la empresa; Aquí el relleno de avellanas, por suerte, es diferente a lo que uno espera de productos más industriales como Ferrero con el nutella; la pasta es de un color más oscuro, más rica y no tan dulce para que no resulte empalagoso.
El segundo tiene un relleno de crema de pistacho con cobertura de chocolate blanco; claramente se nota que es pistacho auténtico y no una crema con aromatizante y colorante, cuenta con todos los ingredientes para que sea Dubai. Las galletitas están bien aunque el sabor del chocolate blanco y el pistacho acaparan todo el alfajor. Resulta muy rico y no tiene punto de comparación con productos similares premium porque el de Havanna era negro y el de Lucciano's no era de Dubai, sino uno de pistacho blend con dulce de leche y nada más.
El tercero es el tradicional de chocolate semiamargo relleno de dulce de leche y trae un peso de 70 gramos (los otros dos son de 60g). Su envoltorio contiene la leyenda que es un alfajor premium y en la contratapa dice que se trata de un producto "cage free", esto es, un espacio para gallinas ponedoras de huevos libre de jaulas donde caminan o se alimentan libremente. En principio, es muy rico y me pareció el mejor de los tres; el baño de chocolate semiamargo te hace acordar a un helado de chocolate (supongo que era el objetivo...), la capa del baño es aceptable: no es finito ni tampoco es super gruesa. Las galletitas muy buenas y el dulce de leche viene en una cantidad justa, no es exagerado como otros productos.
Me gustaron realmente los tres, aunque este último lo coloco como el principal de la marca, ya que se destaca un poco más. Me parece muy bien que las heladerías incursionen con este tipo de producto estrella del momento; si bien los blancos siguen siendo superiores los de Lucciano's, los negros de Freddo me resultaron muy buenos. Me sorprendieron para bien estos nuevos lanzamientos de Freddo, se lucen muy bien y los recomiendo si todavía no han ido a probarlos. Valen la pena consumirlos al menos una vez!
Los alfajores son elaborados y envasados por Pasticcino S.A.S., en la localidad de Junín, Provincia de Buenos Aires para Freddo S.A., quien los comercializa en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Alfajores Ricón: se trata de una nueva marca de alfajores de estilo bajonero: en primer lugar, son elaborados por la empresa BK'S Paletas S.A.S. de Lomas de Zamora y, por otro lado, son comercializados por PIP-CHE S.R.L. de la ciudad de Mar del Plata. Ambos traen un peso de 85 gramos, el envoltorio trae el eslogan "exceso permitido" y lo que tengo para decir en primer lugar es que me resultaron durísimos como el GOAT de Arcor, me costó mucho morderlos. El primero contiene un baño de repostería de fantasía blanco y el segundo tiene un baño de repostería negro; los dos traen un dulce de leche abundante que al morderlo se desparrama por todos lados (solo para comer sentado), las tapas son durísimas como un ladrillo y hay que tener cuidado con los dientes. El blanco me resultó empalagoso todo el conjunto, especialmente el dulce de leche; el negro por su parte resulta un poco mejor al paladar (con sus galletitas oscuras), aunque el relleno traiga la misma cantidad. La verdad no lo recomiendo, por ahora me quedo con los Gula en primer lugar y los Galán como una segunda opción dentro del segmento de los llamados bajoneros.

Alfajores Tu Turrito se promocionan con la frase "Puro barrio, puro sabor" y deben ser los primeros que pruebo insípidos, como si ingirieras algo sin gusto a nada. El dulce de leche de relleno es pobretón (¿será por el "alma de barrio"?) y el baño de cobertura en ambos casos es escaso en algunos sectores y se puede ver la galletita que es de baja calidad; el blanco incluso es la típica vela derretida pero la peor versión posible. Los encontré horribles, de los más desastrosos que comí desde que estoy reseñando alfajores. En la contratapa además contiene la leyenda "Tu Turrito es más que un alfajor. Es barrio, amistad, calle, nos identifica. Elijamos lo nuestro." (Sic).
Son fabricados por Camo Original S.R.L. en San Antonio de Padua y comercializados por la empresa Basilo S.A.S. con un peso de 50 gramos.

El cantante de cumbia Pablo Lescano, fundador del grupo Damas Gratis, es otro de los famosos que decidió este año incursionar con un alfajor propio. En este caso recientemente presentó ATR, que a diferencia del mundo musical donde significa "A todo ritmo", aquí en este caso refiere a la sigla de "A todo relleno"; los alfajores son elaborados por un establecimiento situado en CABA, del cual no pude encontrar información, mientras que son comercializados por la firma Blasoubar S.A.S., también en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los mismos cuentan con un peso de 80 gramos y compiten en el segmento de alfajores de mayor porte; Son semibajoneros, esto es, en ambos casos la tapa inferior está bañada como un extra y la superior es simple como un alfajor estándar. Aquí lo que se logra es que, al morderlos, la parte de abajo se siente muy duro y la de arriba es muy blandita rompiéndose todo, haciendo que parte del relleno de dulce de leche se desborde por los costados. Esto así híbrido no me gustó para nada.
En líneas generales son regulares los dos (aunque mejor que los marca Tu Turrito son), donde el negro de chocolate semiamargo zafa un poco más con sus galletitas comunes. El blanco cuenta con galletitas negras y el baño de chocolate blando hizo que me resultara medio pesado; ya antes de terminarlo me estaba generando como una sensación rara. En este caso resulta malo, no tuve suerte con este producto. Como detalle, en el frente de los envoltorios traen la firma del cantante.

La marca artesanal RUKO Alfajores se presenta con la leyenda "alfajor en caja", tiene un peso de 80 gramos y vienen en presentación de dulce de leche bañado en chocolate semiamargo y bañado en chocolate blanco; además, sus cajas cuentan con el sello Premium de repostería y la frase "Fuerte y al medio". Son tan artesanales que no especifica si RUKO es tanto la marca del alfajor como la marca comercial. El formato de la caja se abre con una pestaña en la parte de atrás y luego uno puede acceder a la apertura de las solapas. Adentro, contiene un envoltorio transparente que tiene estampado la fecha de vencimiento, que son solo unos meses por lo artesanal del producto. Sobre los alfajores en sí, están muy bien, cumplidores ambos; no son los mejores artesanales que probé, aunque he consumido algunos que eran malos. Merecen que los prueben una vez.

Bonus track:

Mi compañera de oficina, Silvia, me trajo, en primer lugar, estos tres alfajores de sus vacaciones (sabiendo que siempre me gusta probar marcas desconocidas). Muchas gracias, Sil!! :D
En este caso son productos que algunos ya había consumido antes (no recordaba) y uno inédito; Todos de la provincia de Córdoba. De todas maneras, probarlos una segunda vez ayuda a definir y cerrar una opinión más segura.
Primero probé el Sol Serrano dulce de leche, que contiene un pequeño baño azucarado (bien típico de esa región del país) y es muy sencillito; el dulce de leche casi no le sentí el sabor y las tapas son tiernas. Me resultó muy básico. Es elaborado por el establecimiento Chammas S.R.L. ubicado en Villa Boedo. El segundo fue el alfajor La Quinta con dulce de leche y aquí fue descubrir un excelente alfajor cordobés (sin chocolate) y de gran calidad a diferencia del anterior; Su baño de almíbar y el DDL son ricos y también es muy tierno al morderlo. Utiliza una gama de ingredientes entre las esencias de vainilla y de naranja que le dan un sabor destacable sin que se note demasiado. Sin dudas el mejor de este estilo que he probado hasta ahora. Recomendado!!
Por último, el Portal del Viento clásico fue volver a descubrir un muy buen artesanal. A diferencia de la vez anterior no se me rompió al morderlo y sigue destacándose el sabor avainillado. La cobertura de chocolate es muy buena, el dulce de leche viene en una medida justa y se disfruta. Se nota que este apunta a un segmento premium. Ahora si puedo decir que vale la pena que lo prueben (al menos una vez). 

Por último, en segundo lugar, Silvia me consiguió este alfajor hecho en Paraguay. A simple vista se trata de un producto de categoría, donde el alfajor viene con un envoltorio muy lindo y metido adentro de una pequeña caja de cartón, que contiene los datos del producto e información adicional de la marca. La marca Tatakua (palabra guaraní que significa "agujero de fuego") define a un horno rústico abovedado que es tradicional del país vecino. En él se cocinan comidas como la chipa o la sopa paraguaya. La variante que probé es el denominado "Alfa-Ron", donde el dulce de leche tiene un sabor mezclado con la bebida alcohólica que está muy buen equilibrado. En principio, ya al abrir el paquete sentí el gusto al ron y el baño de chocolate es muy rico e intenso. Las galletitas son muy blanditas, pero no al extremo de romperse mientras uno las muerde; Lo más llamativo es su forma cuadrada, con un tamaño que lo asemeja en formato a nuestra golosina Tita. Me gustó mucho realmente. Recomendado para aquellos/as que como a mí nos gustan este tipo de alfajores blend.
Es elaborado por la empresa Tatakua alimentos S.A. en la ciudad capital de Asunción y cuenta con un peso de 80 gramos.

Federico

domingo, 21 de junio de 2026

Un breve recorrido personal probando distintos alfajores que he comprado durante este año 2026 (4ta Parte)

Seguimos teniendo un súper año, como es este 2026, en materia de lanzamientos de nuevos alfajores. Continúo mi recorrido personal mayormente por golosinerías y kioscos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el objetivo de seguir reseñando raros alfajores que han salido al mercado y del cual nunca escuche nombrar. Como siempre digo, locales como "La Tienda del Alfajor" en Caballito me posibilita el acceso de variadas marcas a degustar.
Si bien no soy un sommelier o catador de alfajores profesional, ofrezco un pequeño aporte acerca de qué marcas me parecieron interesantes y cuáles me gustaron menos. Me interesa probar, al menos una vez, todo tipo de alfajores industriales, semiindustriales y artesanales de empresas locales o multinacionales con marcas inéditas y desconocidas para mí. Un mercado en continua expansión, ya que salen muchos alfajores, estando atento a cuáles continúan y cuáles van quedando en el camino.

Alfajor Giga: la idea del alfajor surgió del creador de contenido y streamer en YouTube, y además en Twitch, Iván Buhajeruk; más conocido como Spreen. El producto es elaborado por Jesica Yael Massaglia en Villa De Merlo, Provincia de San Luis; la misma fábrica que elabora los Manjares de Merlo reseñados en la publicación del mes anterior. Los mismos son comercializados por el empresario Nicolás Esmede, fundador de la productora UNO PUNTO 8 S.R.L. en la Ciudad de Buenos Aires. Entiendo que la idea es replicar el modelo de negocios de otros streamers nacionales e internacionales que lanzan productos dulces para hacerse más conocidos.
Tiene un peso de 72 gramos y contiene galletitas de chocolate (negras); Es rico, blandito, el dulce de leche está muy bien y con el baño de repostería semiamargo que trae se me hizo parecido al Matilda, sin los pedacitos de chocolate arriba. Cumplidor.

Wapoó alfajor bajonero: es una creación conjunta entre la fábrica de alfajores formoseños y la cadena de kioscos Hook 24 Drugstores que funcionan 24 horas en CABA (aunque se pueden conseguir en otros locales). La presentación es igual al Gula mixto: tapas internas negras con un baño en chocolate blanco. Para mi sorpresa con este tipo de alfajores, a medida que lo iba mordiendo no se iba rompiendo; recién casi al final se desarmó un poquito pero le doy un changüí porque ya de arranque no se desarmó completamente como otros de este mismo estilo. Lo único negativo a mencionar es que Wapoó le pone un dulce de leche insípido y ahí ya baja un poco en mi recomendación general. Después del Gula y los Galán (ver más abajo), por ahora se perfila como la tercera mejor marca de alfajor bajonero que comí, que no es poca cosa...

Alfajores Bragadito: de 5 sabores que encontré solo adquirí estos tres específicos que fueron los que me resultaron más interesantes. Un triple negro, el blanco y un tercero con un baño de repostería semiamargo que trae un packaging con un diseño distinto (no metalizado como los otros dos), visualizándose el caballo (la imagen de la marca) con ropa personalizada y anteojos negros. De todas maneras, resulta curioso aquí que no traigan los octógonos ni detalles del peso.
El dorado es el negro y resulta el peor de los tres, muy horrible; en mi opinión el negro triple del Guaymallén es superior a esto. Resulta berreta y con feo gusto que me contó terminarlo, cosa rara en mí porque siempre termino comiendo todo. De muy mala calidad, se parece cercano al de Doña Chola y por poco no llega al nivel bajo de La Vascongada. Por otro lado, el plateado contiene un baño de cobertura de repostería de fantasía blanco, que si bien es vela derretida en este caso zafa porque es una versión apenas mejorada del Guaymallén blanco. Resulta el más presentable y el mejor de estos tres.
Por último, el del envoltorio dibujado, es similar a un bajonero (en formato aunque no lo es), la galletita de arriba es negra de cacao y abajo una común de chocolate; lo raro es que las tapas no están bañadas y así y todo se me desarmó un poco, resultando delicado para morder. Zafa algo en términos generales.
En conclusión, no me resultó una buena marca para mí; quizás el blanco apenas lo logra y es el único que recomendaría para los fans de los alfajores baratos con vela derretida azucarada.
Estos productos son elaborados en el establecimiento que tiene Honorio Antonio Acosta en la ciudad de Bragado, localizado en el interior de la Provincia de Buenos Aires.

La Lombardía se comercializa como un "alfajor premium" y es elaborado en Campaña, Provincia de Buenos Aires. En este caso tuve el placer de probar su versión negra y es muy rico en general; el único señalamiento que le hago es que las tapas no parecen de buena calidad, se rompen de nada y genera muchas migas al consumirlo. El baño de repostería semiamargo y el dulce de leche están muy buenos en sabor.
Agradezco a mi compañera de trabajo Silvia por conseguirme alfajores inaccesibles en los grandes centros urbanos. Muchas gracias!!

No hay que confundir este alfajor marca Goat con el más reciente lanzamiento específico de Arcor; aquí estamos ante un producto de 75 gramos cuya marca del alfajor es justamente Goat... Cómo principal característica es que se trata (cuándo no) de un bajonero negro y sus galletitas son sabor chocolate bañadas y con un baño de repostería semiamargo. El dulce de leche no está mal y la recubierta general del alfajor es igual al baño de las tapas, por eso resulta en general muy chocolatoso de sabor.
Son elaborados por Industrias Capricho S.R.L. situado en Remedios Escalada de San Martín en el partido de Lanús, Prov. de Buenos Aires. El packaging, al igual que el Héroes de la Patria, no es uno solo pero en este caso podes elegir entre múltiples variantes de imágenes individuales de los jugadores y creo que una de la selección además. En mi caso me quedé con el de Messi besando la Copa que me gustó más en la presentación; también en la parte de abajo contiene la frase "Nunca dejes de creer en tus sueños y en tus metas. Criado en Argentina", junto a la bandera nacional por un lado y las tres estrellas en el otro. Como detalle curioso, este producto se realiza bajo licencia privada de la empresa deportiva Torneos y trae la licencia oficial de la Asociación del Fútbol Argentino. Al menos en este caso, dentro de este estilo bajonero, el alfajor resulta muy superior al Alma de Campeón reseñado en la entrega del mes de abril y que también es licenciado por la AFA.

Galan, con sus tipos blanco y negro, es una nueva marca de alfajores que encontré y parece que están tomando relevancia de a poco en el mercado (con presencia en medios de comunicación y redes sociales). Son bajoneros también, un estilo que se impone con fuerza desde hace un tiempo, y en la parte de atrás de ambos envoltorios trae la frase "¿lo probaste frío?", algo que me parece discutible ya que un alfajor debería comerse a temperatura ambiente, sin necesidad de enfriarlo pero bueno... es el tema específico de los bajoneros.
Lo que me sorprendió para bien es que no se rompen tanto y son ricos. Los ubico en segundo lugar atrás de los Gula en cuanto a estilo de alfajor. Por suerte se parecen más a estos últimos y no a los durísimos GOAT de Arcor, los Rasta o los Marley, por citar las marcas renombradas. Sólido en cuento a la presentación e ingredientes. A destacar el negro que contiene adentro en una de sus galletitas oscuras un baño propio blanco, lo que lo vuelve igual al Gula mixto.
Son elaborados por HNDM S.A. en Ciudadela, partido de Tres de Febrero, en la Prov. de Buenos Aires.

De los alfajores Marcelino me conseguí ahora un nuevo sabor, la verdad quedé muy sorprendido con el de mousse (reseñado el mes pasado junto con el blanco) y rápidamente me compré este también. Aquí se trata de un negro de 60 gramos, igual que los otros dos, que replica a un Havanna clásico de chocolate en términos generales; la cobertura de chocolate es muy similar aunque lo siento un poquito más dulce que la marca de Mar del Plata. Los alfajores Minué (que probé en el mes de abril de este año) también eran parecidos en ese sentido de lo dulce agregado al baño semiamargo. En suma, estos Marcelino parecen ir por el lado del Havanna pero marcan su propio camino, con un estilo no tan amargo en su presentación.
Nuevamente repito que se trata de una marca increíble en cuento a calidad y precio. Si pueden conseguirlos no duden porque son muy buenos. Recomendado 100%

Alfajor Zucoa: encontré este de casualidad y no recuerdo que se haya promocionado. Elaborado por Georgalos Hnos. S.A.I.C.A., quién tiene la marca en la actualidad, este producto de 35 gramos relleno de mousse es bastante malo; no llega a niveles de un fulbito o un Mogy pero su sabor es apagado, casi nulo. No se le siente gusto a ningún ingrediente, apenas algo al mousse y el baño de repostería es insípido. Una propuesta que no dice nada, uno lo come y no se le siente el gusto. No se cómo un chico/a podría disfrutar algo así.

El alfajor Chocorrap también viene en presentación con baño de repostería semiamargo y de fantasía blanco. Con 70 gramos y de estilo bajonero, se promocionan con la frase "no se come, se siente", y comenzaron a tener una fuerte presencia en Instagram y no dudé en conseguirlos. El blanco es exactamente igual en estructura al Barrigón Triplazo, con esa crema estilo merengue donde hace que la tapa bañada de chocolate se mantenga estable y más duro, mientras que en la parte donde está el relleno del dulce de leche se rompa todo por lo blando. En este caso, no es tan duro como el alfajor GOAT pero se le acerca bastante (más que el Galán incluso); El baño de fantasía blanco es muy rico, no es berreta, y es lo más destacable de este producto. El semiamargo tiene una calidad medio pelo, si chocolatoso como lo son el Maixanas Matilda y el alfajor Goat de la selección mencionado arriba pero de menor relevancia. Recomiendo de estos dos solamente el blanco. Eso si: imprescindible además morder ambos con cuidado.
Son elaborados por Humberto Ramón Carrizo en Isidro Casanova para la empresa Chocorrap S.R.L. situada en C.A.B.A.

Alfajores Portal del viento: de esta línea me llamó la atención que también contara con uno sabor banana, además tiene el clásico (negro) y uno blanco. Debo decir que son ricos en términos generales pero se rompen con mucha facilidad. Tan tiernitos al punto que se rompen solos y terminan siendo peores que los bajoneros. Por eso no son productos para comer en la calle, sino que tenés que sentarte en algún lugar a degustarlos.
El blanco está bueno, se bota que el baño es de chocolate y no es de repostería; el negro es dulce, con un leve toque avainillado, que me resultó muy positivo. El de banana que fue el motivo principal de adquirir esta línea no trae para mi sorpresa un relleno de color amarillo o pasta que indique el sabor principal del producto en su interior; a medida que uno lo va mordiendo, parece ser que son las propias galletitas las que contienen este aromatizante junto a los otros ingredientes. Aquí se trata del típico sabor a bananita Dolca que ya lo he probado en otros alfajores con la misma propuesta, con la diferencia de que no está como un corazón de banana junto al dulce de leche. 
Los Portal del viento son elaborados por Daniel Orlando Sitta en la provincia de Mendoza.


Bonus track:

Minitorta Aguila Dark: una nueva variante de los temáticos de Águila, en este caso las galletitas que trae son negras, tiernitas y es lo que más se le siente gusto al alfajor; aquí el dulce de leche queda eclipsado totalmente y no es como el del GOAT de Arcor sino más básico. Las tapas chocolatosas terminan aplastando todo el resto de los ingredientes, incluso la crema de mousse que aparentemente trae un aromatizante del tipo cítrico, por la intensidad del sabor. Si bien este producto es superior al Barrigón Triplazo no llega al nivel del Dantelli (que tiene mejor repartidos los sabores), ambos ya reseñados en entradas anteriores. Es un alfajor con un peso de 69 gramos

Volví a un clásico de La Delicia Felipe Fort S.A. que hacía muchísimos años que no probaba: el Alfafort; un bocadito de 28 gramos, es riquísimo y super recomendado pese a su tamaño pequeño. Considero que Felfort es la mejor chocolatería del país y sus productos no defraudan. La verdad el sabor que tiene este alfajor es muy bueno, el dulce de leche es cremoso, la cubierta deliciosa y las tapas son suaves. Una golosina para disfrutar plenamente, aunque para un adulto se queda con las ganas de comer más de uno, jajaja.

Federico