jueves, 21 de mayo de 2026

Un breve recorrido personal probando distintos alfajores que he comprado durante este año 2026 (3ra Parte)

Este año se perfila muy productivo en lanzamientos de alfajores. Por eso he decidido continuar mi recorrido personal por golosinerías y kioscos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el objetivo de continuar reseñando los nuevos alfajores que han salido al mercado. Una tercera parte a esta altura del año hubiera sido impensado hace dos años, pero afortunadamente locales como "La Tienda del Alfajor" en Caballito posibilita la llegada de nuevas marcas.
Como siempre digo, no soy lo que se denomina un sommelier o catador de alfajores, pero ofrezco un aporte acerca de qué me parecieron y cuáles me gustaron más. Me interesa probar, al menos una vez, variados alfajores industriales, semiindustriales y artesanales de empresas locales o multinacionales con desconocidas marcas de alfajores que nunca había escuchado nombrar. La competencia es difícil, ya que salen muchos nuevos alfajores y estoy atento a cuáles continúan, y cuáles otros quedan en el camino.

Mondelēz International, Inc. sigue apostando por ampliar su portfolio de alfajores en el país y lanzó los nuevos Milka super dulce de leche en versión negro y blanco. Con una presentación de 70 gramos, son muy blandos y espectaculares. Para mi son un antecedente del Terrabusi intenso negro del año pasado, con galletitas negras, abundante dulce de leche y un baño de chocolate sabroso. Si bien ambos son muy ricos, el de cobertura blanco se destaca un poco más. El de chocolate con leche al menos no deja una acidez en la boca como otras marcas. En definitiva, super recomendado, especialmente para aquellos que esquivan los alfajores duros. Una belleza, 10 puntos ambos!

El punto regular de Mondelēz es el Terrabusi blanco de dulce de leche, esta nueva incursión demuestra que la multinacional lo utiliza como una marca de menor porte, no la cuida, le pone ingredientes flojos y de mala calidad. Lo peor son las galletitas, muy malas y similares a esas quemadas que les pone a su pequeño alfajor glaseado; el dulce de leche ni se siente el gusto.
Lo único bueno destacable de esto es el baño de chocolate blanco, que es lo que puedo salvar como rico de todo este producto.

Alfajor Dantelli con relleno dulce de leche: aquí lo "premium" se nota, excelente calidad el dulce de leche y el baño de cobertura de chocolate semiamargo. Buen tamaño, con 65 gramos y se siente también un sabor a almendras al morderlo. Muy rico, vale la pena; sus galletitas con cacao lo vuelve muy chocolatoso y lo recomendó para aquellos/as que les gusta consumir esta clase de alfajores.

Grandioso 3: en este caso, de este producto también se comercializa el Grandioso 2 que es la versión simple pero opté por comprar estos; el Grandioso 3 es un triple que vienen con baño de fantasía blanco y negro. El blanco es un símil al Guaymallén triple en todos los aspectos, aunque con un poco de menos calidad. El negro es muy malo por lejos, es como si fuera una versión triple del Doña Chola de la empresa La Vascongada. Evítenlo si pueden porque es horrible. El blanco, que es regular, al menos vale la pena comerlo una vez, porque te recuerda al viejo Guaymallén triple de hace muchos años cuando no tenía tantos conservantes ni aditivos.
La empresa que los elabora es Industria de Sabores S.R.L., ubicada en Lomas del Mirador, La Matanza.

Maixanas (Antojitos S.R.L.) continúa estrenando nuevos productos en lo que va de este año, y ahora la estrella de los kioscos es el Alfajor Matilda. Inspirado en la película Matilda (1996) dirigida por Danny DeVito, la tapa (hecha con IA como todo los packaging de la empresa), recrea como dibujo la escena viral del niño Bruce pero en vez de recibir como castigo de Tronchatoro una torta, la imagen contiene el producto en cuestión. Para empezar, el alfajor sorprendentemente es muy rico: tiene un muy buen tamaño de 80 gramos, galletitas finas y oscuras de chocolate, y el baño de repostería semiamargo es de lo destacable. Arriba trae unos chips de chocolate que emula una torta. Muy blandito todo también, lo cual las tapas pueden moverse al morderlo como sucede con los alfajores bajoneros. El único punto regular que menciono es el dulce de leche, si bien es abundante no le sentí mucho el gusto. Lo "chocolatoso" de todo el alfajor acapara el gusto general del producto.
En el frente de la tapa contiene la frase de la película y en la contratapa trae la leyenda "¿Te animás?".
Sin dudas es, por ahora para mí, el único producto que vale la pena probar de la línea Maixanas más de una vez. Recomendado para los que gustan de los alfajores bien chocolatosos.

Me conseguí el alfajor Oki-Oki, con dulce de leche y baño de repostería con leche semiamargo. Oriundos de la ciudad de San Francisco, Córdoba, son sencillitos, ricos, de 40 gramos pero que resulta suficiente. El baño de repostería es finito pero durito, que contrasta con lo blandito que es por dentro, las galletitas son oscuras y trae bastante dulce de leche. Es humilde y se destaca muy bien. Vale la pena probarlo y salir un poco de la idea que uno tiene de los alfajores cordobeses tradicionales.
Son elaborados por la empresa Alfajores Oki-Oki de Michlig, Claudia.

La empresa Interlink no se quiso quedar atrás en la movida de este año de lanzar nuevos alfajores al mercado, y así apareció su Vauquita Sublime, que tiene el curioso detalle de que no cuenta con dos tapas de galletitas sino que son reemplazadas por la tradicional golosina de la marca: el bocadito de dulce de leche sólido en formato redondo. Esto presenta dos inconvenientes, por un lado para mi esto no representa un alfajor per sé, sino que se trata de un bocadito con baño semiamargo. Por otro lado, la sobresaturación del dulce de leche con sus "tapas vauquita", más el abundante relleno de dulce de leche (muy rico, por cierto) lo vuelve extremadamente empalagoso, al punto que una persona no tan amante de lo dulce le puede generar un coma diabético.
Se agradece la innovación y de apostar por nuevos productos, pero para mi la idea está mal encarada. Hubiera quedado mucho mejor si el relleno, para que no sea redundante y que anula el sabor de chocolate de la cobertura, hubiera sido una crema de merengue o un mousse; Esto para que el producto se destaque por completo. Vuelvo a decir, sin galletitas, no califica para mí como un alfajor hecho y derecho, y termina siendo algo trucho como nos quisieron vender marcas como Juana la Loca o el Ya Fue con una de sus tapas de merengue. Recomendado solo para los fans acérrimos del Vauquita que buscan experimentar con algo diferente.

En algunas reseñas de Instagram vi el Barrigón Triplazo y me convenció de probarlo. Con sus característicos 100 gramos gigante, presenta un baño de repostería negro con doble relleno: dulce de leche y una pasta sólida sabor vainilla de color blanco. Al morderlo se obtiene algo curioso, porque la mitad que tiene el dulce de leche genera que el baño de deshaga y las galletitas oscuras se rompan con facilidad, desbordando el dulce de leche un poco; Por otro lado, la mitad con la crema mantiene rígida las galletitas y la cobertura, resultando algo costoso al morderlo. Una rara experiencia de que el 50% sea blandito que se derrite y el otro 50% como los típicos alfajores duros que no comparto como algo rico en general.
La marca Dantelli con su alfajor triple de doble relleno (mousse de vainilla y ddl) obtiene un mejor resultado, unificado y de mejor terminación a esto. Con características que lo vuelven superior y, como concepto, lo recomiendo altamente si buscan algo así.
Todos los productos Barrigón son elaborados por Arbiter S.A.I.C., de la localidad de Banfield (Prov. de Buenos Aires) para Barrigón Chingolo S.R.L.

Alfajores La Recova Edición Mundial: otra empresa que se sube a la fiebre mundialista, como otros productos ya reseñados aquí. Este "alfajor premium" de 60 gramos, en sus versiones con baño de repostería semiamargo y blanco, me resultó muy pobre en su presentación. El blanco tiene una cubierta de glaseado muy inferior, donde en su base apenas encontraba rastros del baño, el dulce de leche resulta muy flojo y en ambos casos al morderlo te da una sensación de "crocantez", producto de sus regulares galletitas internas. Una presentación horrible y barata que contrasta con otras líneas de alfajores que maneja la marca, una pena. Lo premium quedó perdido en mi imaginación y en su lugar me aparecieron dos alfajores baratos y simples. No sé todavía que quisieron hacer en la empresa con estos lanzamientos.
El packaging, lo único lindo que trae, contiene en su diseño el dato de los tres títulos mundiales de fútbol obtenidos, el año y las sedes donde se jugaron.

La sorpresa de este año me la llevé con los alfajores Marcelino, que aquí solo conseguí de casualidad en el supermercado chino donde siempre compra mi familia dos sabores: mousse de chocolate con cobertura de chocolate y dulce de leche con cobertura de chocolate blanco. Con una presentación de 45 gramos, me sorprendieron para bien; el blanco (cuyo packaging si presenta los octógonos a diferencia del otro) es similar a un Havanna con la salvedad que el baño no te deja acidez. Muy parecidos también a los Chiazza blancos por el tipo de ingrediente que utilizan, aunque con un poco menos de calidad.
El de mousse es la verdadera estrella de la marca hasta ahora, porque apenas le di el primer mordisco se me vino a la cabeza el icónico alfajor Suchard… ese que muchos hoy en día extrañamos de nuestra infancia y que ahora con este producto ya nos satisface plenamente. Las galletitas, el baño, el mousse... todo te hace acordar y experimentar al viejo Suchard. Es una maravilla increíble!!!
La verdad super recomendados y con un precio económico para la calidad que presentan. Me alegro mucho haber encontrado estos Marcelinos. 10 puntos y pruébenlos!
Son elaborados por Cristian González Fretes en Lomas del Mirador para Celestina Sastre, con domicilio del establecimiento en CABA y Mar de Ajó.

Nuevamente apareció el alfajor Mantecol en los kioscos luego de una larga ausencia en el mercado. En mi caso, probé el triple (aunque también se consigue en versión simple). Cuenta con 60 gramos y realmente se trata de un alfajor duro, sólido en todos sus ingredientes; la pasta de Mantecol es correcta, no trae tanto hay que decir, pero se disfruta mucho igual. El sabor realmente es como yo lo recordaba. Recomendado solamente para los amantes de los alfajores duros buenos que no se rompen todo al morderlo.
Los alfajores son producidos en la conocida fábrica Entre Dos S.R.L. (que cuenta con su propia línea) ubicada en Luján de Cuyo, Provincia de Mendoza, para Georgalos Hnos. S.A.I.C.A.

Alfajores Manjares de Merlo: me trae estos tres sabores y pensaba que se trataba de un producto de la localidad de Merlo en la Provincia de Buenos Aires, pero en rigor su nombre se refiere a Villa de Merlo, una ciudad de la provincia de San Luis; los mismos son elaborados y envasados por Jesica Yael Massaglia. Los que conseguí son el de sabor chocolate, chocolate con corazón de frutilla y el alfablack. El primero es el más básico y el que menos me gustó de los tres. Las galletitas son grasosas, el dulce de leche no se destaca y realmente lo único positivo es el baño de chocolate. El segundo es igual al anterior con el añadido de la "frutilla", que en verdad es un relleno de repostería (pulpa de membrillo y azúcar, entre otros ingredientes) con sabor a la fruta roja. Al menos trae bastante, pero no tiene la calidad de un Guolis, una marca experta en alfajores blend. El alfablack es un producto distinto, ya que no trae tres octógonos sino solamente dos; esto se debe a que las galletitas oscuras de cacao son superiores y el dulce de leche no lo sentí igual a los otros dos, casi más cremoso y parecido en sabor (aunque no igual en color) a los Je t’aime. Sin dudas apunta a un segmento más premium, tipo 70% cacao y similares. Los tres son blandos al morderlos

El supermercado Carrefour tiene dos marcas específicas para su propia línea de productos, que incluyen alimentos y por supuesto alfajores: el Carrefour Classic (cuyo alfajor negro básico pueden buscar mi contemplativa reseña en el informe de los alfajores probados en el año 2025 segunda parte) y, por otro lado, la marca Carrefour Extra, que remite a productos de mejor calidad de la empresa. En este último caso se encuentran un blanco y un negro con extra dulce de leche. Ambos cuentan con un peso de 60 gramos y son fabricados por el establecimiento Alimentos Mamina S.R.L. en Rosario, Provincia de Santa Fe; En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires son comercializados por INC S.A., la empresa controlante de la cadena francesa de supermercados en el país.
Sobre el blanco puedo afirmar que es horrible, su "baño de cobertura blanco" parece cera de vela derretida, algo que también presentan otras marcas de alfajores (incluso el Guaymallén estándar, pero al menos es muchísimo más rico en sabor y se perdona); el resto es flojo y no se destaca nada. El negro, en cambio, tiene en su caso un baño de repostería semiamargo que rescato mucho su sabor y resulta el mejor ingrediente de este alfajor, aunque el resto es lo mismo que trae el blanco. Hay que aclarar que, en comparación con el Classic negro, éste es superior en términos generales. Si tengo que elegir uno de los dos sería el negro al menos; no estamos hablando de un Fulbito o Tatín, pero para mí la cadena francesa no comercializa buenos alfajores con su propia marca.

Alfajores Nurko: son tipo artesanales (no completamente) y me traje los de baño de cobertura negro y blanco. Sobre el primero debo decir que no me gustó, resulta uno más del montón; Se parece a una versión "apenas mejorada" del Guaymallén común, hasta en el tipo de tapas que contiene y dulce de leche. El que me tocó me vino con la tapa superior corrida un poco a uno de los costados; supongo que por el tipo de elaboración, ya que es muy blando al morderlo. Es básico y regular.
El blanco es muy superior, me gustó su presentación; Se nota que es mas "premium" que su contrapartida negra. Se puede tomar de referencia el formato que contiene a los alfajores blancos de la costa, aunque sin la acidez que dejan algunos. Muy bueno.
La marca cuenta con establecimientos registrados en Villa España (para el negro) y en la localidad vecina de Plátanos (para el blanco), partido de Berazategui (Provincia de Buenos Aires); son elaborados por Eleazar Carlos Rizzo.

Hablando de los alfajores 70% cacao, aquí les traigo otro exponente con renombre: el alfajor La Olla de Cobre; una marca artesanal oriunda de San Antonio de Areco, provincia de Buenos Aires. Elaborado por Carlos Alberto Gabba junto a su mujer, Teresa Fanelli, se trata de un alfajor cubierto de chocolate amargo 70% cacao y relleno con dulce de leche, con una presentación de 50 gramos; parece pequeño a la vista pero es alto como los Guolis. El nombre del alfajor proviene de su elaboración sin maquinaria industrial, símbolo de la utilización de ollas de cobre cocinando los ingredientes a fuego lento para generar un producto de calidad artesanal.
Lo primero que se destaca es la particular masa de las tapas, un bizcochuelo claro y blandito que cuenta con un rico sabor a vainilla y es la estrella de este producto, el dulce de leche repostero es de una gran calidad y el baño de cobertura le da el toque final con un sabor excelente, aunque no es tan oscuro como el que presentan otras marcas. Al ser medianito en tamaño, pareciera a simple vista que te hace falta que sea más grande pero no, así solo alcanza y sobra.
La Olla de Cobre cuenta con un prestigioso premio: fue distinguido hace casi un año con el primer lugar por el prestigioso sitio gastronómico internacional Taste Atlas (fundado por el periodista y emprendedor croata Matija Babić) en su último ranking de alfajores; donde 19 de los 20 mejores del mundo listados fueron para la Argentina. Recomendado sólo para aquellos que buscan salir de lo convencional industrial y buscan una experiencia de sabor un poco más artesanal.

Arcor no quiso quedar afuera de la gran explosión del segmento de alfajores y rápidamente anunció la llegada de una nueva marca: Goat, que simboliza su incursión en el segmento de los alfajores "bajoneros" que tanto dieron que hablar hace unos años, y que ahora se van sosteniendo en los kioscos con Gula y Rasta como máximos exponentes (con la primera marca el único que me gusta de esta clase). Supongo que la multinacional con sede en Arroyito, Córdoba, quiere demostrar que ellos pueden realizar un producto igual (o mejor) que compita en ese rubro y se imponga, veremos...
En primer lugar, este Goat (que seguramente no será el último) de 75 gramos presenta como detalle principal que además es blend, ya que contiene en su interior un corazón con pasta de maní Bon o Bon. El diseño del envoltorio es excelente, el dulce de leche es muy rico y el baño de repostería negro con leche se destaca para bien, especialmente porque no me dejó un resto de acidez como otros baños de chocolate de Arcor. La pasta de maní viene en la proporción justa y realiza un buen contraste con el abundante DDL, ya que no viene con tanta cantidad; y eso se rescata porque el sabor del Bon o Bon se queda un buen rato en la boca.
El punto negativo, como me imaginé, son las galletitas; con el baño añadido resultan muy duras y al morderlo se desarma el producto casi por completo; al traer mucho dulce de leche se termina escapando y quedando en el envoltorio. Personalmente considero que si no fuera un estilo bajonero la idea resultaría muy buena e interesante. Pero así como está presentado no me gustó como concepto, siendo incluso más duro que un alfajor Rasta o Marley (que no me gustan tampoco por eso, tengo que aclarar...). Realmente una pena, solo lo recomiendo para los amantes de los alfajores bajoneros.

Federico

jueves, 16 de abril de 2026

Un breve recorrido personal probando distintos alfajores que he comprado durante este año 2026 (2da Parte)

Este año 2026 continúa muy fructífero en cuanto a lanzamientos de nuevos alfajores en el mercado de golosinas. Así que no perdí tiempo y sigo con mi recorrido personal por golosinerías de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y también kioscos en esta oportunidad. La idea, como siempre aclaro, es probar nuevas y desconocidas marcas de alfajores que nunca había escuchado nombrar. No soy lo que se denomina un sommelier o catador de alfajores, pero ofrezco un aporte acerca de qué me parecieron cada uno de estos cuando los encuentro.
Siempre me interesa probar, al menos una vez, alfajores industriales, artesanales o semiindustriales que salen al mercado en nuestro país y compiten con marcas clásicas ya establecidas de empresas locales o multinacionales.

De los alfajores Salvatore conseguí el negro y el blanco relleno de dulce de leche; ambos con baño de repostería de fantasía que no tienen ese dejo de sabor ácido. Tienen 75 gramos y son sencillos, parecidos a los 750 reseñados anteriormente; en el caso del blanco me tocó uno  que la base del alfajor no estaba cubierto totalmente por el baño de repostería (aunque aquí no tanto al nivel del Atalaya). Cuentan con un buen relleno con un dulce de leche bastante abundante (sin llegar al nivel de los Guolis). Son blanditos al morderlos, lo cual resulta un plus para aquellos/as que no les gustan los alfajores muy duros. Son elaborados por Gustavo Daniel Barbetta en General Rodríguez, Provincia de Buenos Aires.

Alfajores Ghaniun: conseguí tres sabores con dulce de leche y son riquísimos! Están muy cerca del nivel de los alfajores Muchachos. Uno tiene baño semiamargo, el otro es con baño blanco y el tercero contiene baño blanco y masa de nuez. Este último tiene un baño parecido al blanco simple con el agregado de nuez, lo que lo vuelve muy parecido al Lucciano's de nuez que probé el año pasado. No puedo decir nada malo, son excelentes 10 puntos. Los fabrica la empresa Vagonetín Dulce S.R.L., oriundos de la localidad de Torres, Partido de Luján.

De la marca Vicenza, elaborados también en Luján, probé un negro y un blanco. Son esponjosos, muy tiernos; ideales para la gente que no puede morder mucho. Suaves, las galletitas son oscuras, no completamente negras y son ricos. Su tamaño es mediano y son buenos. Me gustó más el negro por lejos que el blanco; no están mal siendo sincero, pero el negro es el que recomiendo aquí.

El Aljibe es el típico alfajor simple 100% artesanal, con dulce de leche, cubierta de repostería, y con pocos aditivos y conservantes. Elaborados por Productos Ecológico S.R.L., pesan 120 gramos y tienen un tamaño gigante, con un envoltorio simple; además, traen una pequeña etiqueta con la marca en el frente y una rectangular blanca con los datos principales atrás. En si están bien ambos, pero me doy cuenta que ya tan artesanales no me gustan tanto; Al ser grandísimos te llenan y son correctos en lo que presentan, más "puros" que los industriales. Aquellos/as que buscan una experiencia de este tipo se los recomiendo, pero al que le gustan los alfajores industriales le digo que los deje pasar.

Alfajores Minué: estos me demoré en probarlos hasta que por fin los compré; sus dos variantes son con chocolate negro y blanco. Si bien, a primera vista, parecería ser una de las tantas marcas que intentan emular a Havanna, me sorprendió el sabor que tienen y resulta una muy buena alternativa económica. La relación precio-calidad por lo que ofrece se cumple, son ricos, el blanco incluso me pareció que se acerca mucho al Havanna y no me generó esa acidez presente en algunos alfajores blancos de nombre; obvio que no llega al nivel de un Lucciano's blanco, aunque en si vale mucho tenerlo en cuenta. El negro es más sencillo en su presentación, lo trata de imitar pero no alcanza por la calidad en si. En suma, valen la pena probarlos. Son producidos por la empresa Derroche S.A.S. en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires.

Sobre el alfajor Juanote nuez puedo decir que aquí sí su presentación es totalmente como los alfajores artesanales, con el packaging diferente al resto más simple, conteniendo la pequeña etiqueta blanca con pocos datos atrás de elaboración y un código de barras que mantiene cerrado el envoltorio. Es correcto su baño de chocolate blanco, muy bueno en general, el mejor de toda la línea de la marca y cumple con lo que promete; su punto fuerte es que uno le siente bastante el gusto a nuez en el producto, se nota que las galletitas tienen ese ingrediente. Si tengo algo negativo para decir es su precio, me parece disparatado cuando uno puede conseguir alfajores de mejor categoría como Havanna (aunque este lo supera para mí, todo hay que decir), o el Lucciano's de nuez por menos valor.

De los alfajores Arrabal probé el de mousse y el de 70% cacao. El primero es semiamargo y el baño de repostería es con chocolate amargo. Su peso es 50 gramos (tamaño mediano para el mercado) y aquí tenemos otro famoso caso de esos alfajores que se suben a la nostalgia del viejo "Suchard mousse": el diseño del envoltorio en modo "homenaje", algo del sabor en general... pero el déficit mayor se lo lleva el relleno, la textura del mousse es tirando a líquida, igual al Orense mousse semiamargo que reseñé el año pasado; De hecho, tiene el mismo peso y esa tendencia a derretirse muy rápido, por lo que no se recomienda ingerirlos en la calle. Encima el que me tocó (desconozco si son todos así) tenía la base del alfajor con poco baño de chocolate, igual a uno de los Atalaya. El producto me resultó muy malo aunque su cobertura intenta, en términos generales, capturar un poco la esencia del Suchard y se queda hasta ahí, algo que el Cachafaz para mi ni siquiera lo logra.
El caso del de 70% cacao contiene relleno extra de dulce de leche, también con una cobertura de chocolate amargo. Aquí la presentación es más grande que el otro (65 gramos), tiene las galletitas un poco más oscuras y es correcto nada más, mucho mejor que el mousse si por lejos...
La empresa que lo elabora es Jubarg S.R.L., dentro del parque industrial de Junín, zona norte de la Provincia de Buenos Aires.

Si hay un producto que los vi sin anuncio son los alfajores Alma de campeón, con presentación negro y blanco. Estos son un producto sponsoreado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) como "el alfajor oficial de la Selección Argentina", aprovechando el próximo Mundial de fútbol 2026. Son muy sencillos, ambos me parecieron una versión mejorada de los Guaymallén simples. No esperen algo especial distinto. Están elaborados por la fábrica Cabo Blanco Total S.A. en la localidad de Aldo Bonzi, La Matanza, y comercializados por la empresa Alma de campeón S.R.L. en la Ciudad de Buenos Aires.

La emblemática marca de alfajores Fantoche arremetió con todo en este 2026 para no perder peso en los kioscos ante tanta competencia y lanzó no uno sino 4 nuevos productos al mercado. Empiezo por el Pescado Raúl, con sabores blanco y negro; estos representan una alianza con el músico Joaquín Levinton (ex-banda Turf) y que se encuentra ahora lanzando un nuevo album solista. Para aprovechar la difusión del disco, lanzó también esta línea de alfajores. El nombre hace referencia por su paso en el programa reality MasterChef Celebrity, donde en una oportunidad popularizó este nombre de un pescado que cocinó y bautizó de esa forma, presentando el plato a uno de los jurados. Volviendo a estos dos alfajores, el blanco es una versión simple del Fantoche triple de merengue, aunque en esta versión resulta más pasable; el negro tiene un toque frutal que lo vuelve muy rico. Para mí éste es el mejor de los dos.
El alfajor Fantoche Súper Triple tiene una presentación grande de 100 gramos. Aquí nos encontramos con un baño de repostería semiamargo, sus galletitas son de sabor vainilla y cacao, con un sabor general del producto a almendra, limón y naranja (el mismo que trae el Pescado Raúl negro). El punto de lo que no me gustó para nada es su relleno de dulce de leche blanco (el mismo que traen los alfajores Je t’aime); seguramente hay muchos que disfrutan esta variante de dulce de leche, pero no es mi caso...
Por último, el alfajor Fantoche Red Velvet Triple tiene un baño de merengue estilo italiano con un toque de limón, las galletitas de color rojo cuentan con un rico sabor a frambuesa y cereza, además de un sabor a vainilla presente en todo el alfajor. También cuenta con un peso de 100 gramos. Si bien no cumple los requisitos de ser 100% igual a la receta de la torta en la que está inspirada (como si intentó Maixanas con resultado negativo), el producto está muy bien logrado igual. Aquí el relleno de dulce de leche blanco se repite como en el Súper Triple, pero con tantos sabores queda medio neutralizado y se vuelve un alfajor pasable; la combinación con los frutos rojos lo vuelve comible milagrosamente. Volviendo al baño de cobertura, si bien critiqué la marca Fantoche en el pasado por su seco merengue blanco, donde en la versión triple se necesita tomar bastante agua para pasarlo, en este caso en su "versión torta" se luce muy bien. En suma, la combinación dulce de leche blanco + galletitas rojas funciona aunque el producto no es fiel a lo que intenta reproducir. Recomendado.

Alfajores Ya Fue: en mi afán por seguir probando alfajores de todo el país, me encontré de casualidad con estos de Urdinarrain, Provincia de Entre Ríos, en una golosinería de Caballito, cuando estaba con mi amigo Buio. Los sabores son el negro con dulce de leche, el blanco y el de merengue. Sobre el primero me pareció que no aporta nada nuevo, es correcto pero básico; El blanco es muy rico, me gustó mucho el sabor del baño de repostería que trae y las galletitas parecen (o son similares) a los de un alfajor de maicena. El de merengue es exactamente igual al de Juana La Loca, yo esperaba por el packaging un baño de merengue como el Jorgito, Capitán del espacio y el Fantoche; para mi que traiga una sola galletita y que se reemplace la otra con una tapa de merengue (que encima es muy frágil de por sí) no califica como alfajor porque como digo, debe contener dos tapas si o si (bañadas o no). El merengue en sí es rico, me hace acordar al relleno de las golosinas Ricardito, al MerenKoa o al MerenBom. Quizás si lo hubieran puesto como un segundo relleno, como el Dantelli, hubiera quedado mejor como concepto.
Son fabricador por el establecimiento Denis Jose Martin y comercializados por Bien del Sur S.A.

De la ya reseñada chocolatería Copani volví a probar el 70% cacao, que presenta nuevo envoltorio desde la vez que lo probé en diciembre pasado y su peso sigue siendo de 65 gramos. Si bien en su momento me pareció un muy buen producto, hoy en día con tantos alfajores degustados encima considero que en líneas generales de defiende bien. El baño de cobertura sigue siendo lo mejor que tiene, pero las tapas y el relleno me parece un alfajor común de bajo precio como los que traen baño de repostería. Me parece que la relación precio-calidad no se luce mucho aquí por lo que debo puntuarlo como un producto regular. Es como si a un alfajor común tipo Guaymallén lo bañas con chocolate 70%, cuando todo el alfajor en si debe apuntar, con esta clase de cobertura, a algo muy bueno a premium en todos sus ingredientes.
Los alfajores Copani son fabricados por Cabaña San Ignacio S.R.L. en Ramos Mejía.

De la provincia de Santa Fe encontré otro alfajor santafesino de 3 tapas de la marca 20 de Junio. Con una presentación de solo 40 gramos, me gustó su sabor y el del dulce de leche. Sin dudas uno de los mejores de tipo santafesinos que probé hasta ahora, es blandito al morderlo pero no se rompe ni deshace para nada.
Son elaborados por la Fábrica de alfajores "Aneris" de Rubén E. Di Bella, ubicado en la ciudad de Rosario.

Volví a la carga con la marca Wapoó y me traje, por recomendación de mi amigo Buio, este con sabor banana Split. Les comento que ya al abrir el envoltorio el sabor a bananita Dolca se siente. Es riquísimo y viene con mucho relleno de banana y con un poco de dulce de leche también, pero en este caso resulta innecesario porque el sabor banana split abarca todo y lo neutraliza; lo mismo sucede con el baño de repostería. Si bien me resultó superior al 9 de Oro (Ya discontinuado), éste es mucho más grande y el relleno te tapa todo el resto al morderlo. Muy intenso y lo recomiendo mucho si te gusta este sabor.

Artisan Pastry: encontré un raro sabor en esta marca de alfajores artesanales: el Choco spicy, que forma parte de su línea de "Especiales" como lo es el de Choco-coco. Me lo imaginé super picante, como los dulces mejicanos, pero no fue el caso; se trata de una réplica a los peperoncino y jalapeño (con preponderancia del primero) que ya discontinuó Havanna. Se siente algo de picante un ratito y te queda un resto intenso cuando ya no lo tenés en la boca, pero apenas un poquito. Si los comparo con el Havanna son menos picantes encima. En suma, un producto que esperaba algo más de picante, pero entiendo que el público local rechaza en su mayoría comprar los productos que sean de este estilo, ya que culturalmente somos mas "dulceros" y no estamos acostumbrados. A mi me gusta innovar y me gusta lo picante, pero me esperaba que se jugaran algo más.

Alfajor Entre Dos blanco premium: de la marca ubicada en Luján de Cuyo, Provincia de Mendoza, conseguí esta variante con baño de repostería de fantasía blanco, galletitas de cacao y relleno con dulce de leche repostero. Con una presentación de 60 gramos, es un gran alfajor, muy bueno y con un rico sabor. Sin dudas, Entre Dos está entre los mejores alfajores del país, por lo que si no lo probaron todavía y son fan del blanco, no se lo pierdan.

Mr. Bob: una nueva marca de alfajores bajoneros que se me apareció de repente y le di una oportunidad, ya que siempre busco marcas nuevas. Con 70 gramos con cobertura de fantasía de chocolate blanco y el otro de chocolate negro. Tienen una particularidad que los hace únicos en ambos casos: tienen adentro dos galletitas de distinto sabor, uno de vainilla y el otro de chocolate. El dulce de leche es muy cremoso y húmedo, pero como todo bajonero se rompe al morderlo y se escapa el dulce de leche por todos lados, pero en este caso un poco menos. Si bien hasta ahora los Gula son los únicos de estilo bajoneros que me gustan, estos que son simples son bastantes decentes y zafan. Al menos, vale la pena darles una oportunidad por la innovación de las galletitas diferenciadas. Lo único que sentí es que las galletitas estuvieran bañadas como las otras marcas, con lo cual no sería un auténtico "bajonero".
La fábrica que los elabora es Alfaorense S.A.S., ubicado en el partido de Quilmes.

Rasta continúa lanzando nuevas variantes y, aprovechando la llegada del Mundial de Fútbol 2026, estrenó el Argentrico, donde el merengue es la estrella principal (un ingrediente que parece estar de moda relegando el pistacho del 2025). El alfajor triple cuenta con baño de repóstería semiamargo, doble relleno de dulce de leche y merengue, junto con dos galletitas coloreadas en celeste para formar la bandera nacional al morderlo. En sí, ya había mostrado mi descontento con el horrible Trico multicolor original (no así con el Trico de maicena y chocolate que es rico), pero aquí me encuentro parecido con el primer caso. El sabor del colorante en las galletitas resalta mucho, nunca me convenció y tampoco me gustó. Prefiero algo como lo que ofrece la marca Dantelli: aunque no es merengue, sino mousse de vainilla y dulce de leche de relleno con galletitas de chocolate; Algo bien estándar y sin colorantes artificiales.
Las empresas involucradas son la fábrica de Sergio Daniel Brasca de Luján, Manuel Ezequiel Carpano en Avellaneda y Meliagro S.R.L. ubicado en el Polo Ecoindustrial Parada Robles en el Partido de Exaltación de la Cruz. La empresa que los distribuye es Golozen S.A. en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


Aunque no son alfajores, probé también estas dos golosinas.
Bonus Track 1:
Probé esta "Bomba imperial" fabricado por Maixanas (Antojitos S.R.L.), una marca recurrente en mis reseñas. En este caso un nuevo bocadito de 50 gramos, relleno de dulce de leche y un corazón de merengue con baño de repostería semiamargo. El merengue sube hasta arriba del baño hasta formar una copa más seca que denominan Crunch. Me resultó muy rico y si bien no es un alfajor claramente es el mejor producto que probé de Maixanas. Recomendado.

Bonus Track 2:
Bon o Bon Superbolls: son unos confites de chocolate con leche, bañado arriba con chocolate blanco y relleno con la característica pasta de maní de la popular golosina. En presentación de 80 gramos, son muy blanditos y ricos. Parece que pasaron sin pena ni gloria y creo que será otro producto que se discontinuará pronto de los kioscos y golosinerías. En mi caso, debo decir que me pareció muy rico el confite. Recomendado para aquellos que no les gustan los que son duros.

Federico