Continuo con un 2026 a tope en materia de lanzamientos de nuevos alfajores. Y mientras tanto, sigo con mi recorrido personal mayormente por golosinerías y kioscos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el objetivo de seguir reseñando raros alfajores que han salido al mercado y del cual nunca escuche nombrar. Como siempre digo, locales como "La Tienda del Alfajor" en Caballito me posibilita el acceso de variadas marcas a degustar.
Si bien no soy un sommelier o catador de alfajores profesional, ofrezco un pequeño aporte acerca de qué marcas me parecieron interesantes y cuáles me gustaron menos. Me interesa probar, al menos una vez, toda clase de alfajores industriales, semiindustriales y artesanales de empresas locales o multinacionales con marcas nuevas y desconocidas para mí. El mercado alfajorero continua en gran expansión, ya que salen muchos cada mes, y uno tiene que estar atento a cuáles continúan y cuáles van quedando en el camino.
Volcán Premium Black: con 60 gramos, un baño de chocolate semiamargo y tapas de cacao es del tipo "70% cacao" que tienen su nicho en el mercado. Me resultó sencillito, no le sentí mucho sabor al dulce de leche; las tapas no me parecieron de muy buena calidad. Lo único que se destaca es el baño de cobertura cuyo sabor invade todo el producto y no deja acidez. Cumplidor pero no me parece que sea tan premium como promete.
Es elaborado por Retailers S.A. en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires.
Laddu es una marca de alfajores mezcla de veganos y proteicos (aunque mayormente son Vegan); conseguí el sabor maní y el sabor chocolate. Tengo que decir que me resultaron horribles al paladar, aunque en mucho mayor medida el segundo. El de maní dice el envoltorio que tiene "10 gramos de proteína" y lo único que se le puede rescatar algo a esto es el relleno de pasta de maní que resulta rico, pero pierde potencia con el resto de los ingredientes. El negro es peor porque como no tiene dulce de leche le pusieron una pasta de dátiles y tardé mucho en comérmelo. Muy malo y no hice una buena elección aquí.
Ambos son artificiales, las tapas contienen chocolate con avena y entre los otros ingredientes que figuran se indica proteína de arveja, que resulta curioso ver esto dentro de un alfajor. Los dos son muy duros y hay que tener cuidado al morderlos. Solo recomendado para veganos y vegetarianos. Los Laddu son elaborados por Lógica Natural S.R.L. en Gral. Pacheco, Prov. de Buenos Aires, para Sumeru Ayurveda S.A. en C.A.B.A. En la parte de atrás del envoltorio figura que están avalados por la filial argentina de El Arte de Vivir de Sri Sri Tattva.
Alfajor Barrigón triplazo con maní y dulce de leche: los de tamaño grande, con 100g, vuelven a la carga con un nuevo sabor; Son alfajores con baño de repostería y un blend de dulce de leche con un ganache de maní, que está bien lograda y no emula al del Mantecol pero es un tipo de alfajor que siempre le pasa lo mismo: las tapas donde está el maní son duras y donde está el dulce de leche es muy blando y se rompe todo. Tiene como negativo que lo sentí muy dulce, con mucho azúcar. Cumplidor nada más pero no son la gran cosa. Si felicito a los diseñadores de la marca por el packaging que armaron pero el producto tiene sus puntos buenos y otros malos.
Hawaii: una marca de alfajores artesanales con dos capas de chocolate blanco y negro respectivamente; con 65 gramos de peso y un diseño espectacular en ambas variantes, son unos productos muy ricos y destacables. La capa de chocolate es finita y muy crocante, el sabor de las galletitas es muy rica y el dulce de leche es muy bueno. Espectaculares ambos e incluso el negro tiene un sabor a torta de chocolate negro.
Son elaborados por Hawaii Alfajores en Ituzaingó, Provincia de Buenos Aires y al ser artesanales tiene una fecha de vencimiento a corto plazo. Recomendados 100%.
Alfajores Düo: si bien el envoltorio indica que la letra u se escribe con diéresis, entiendo que aquí se usa más como un acento y no en la forma de pronunciación. Conseguí las dos variantes clásicas en negro y blanco de 60 gramos. Sobre el primero, las galletitas son de sabor chocolate dulce, no oscuras, y el baño de repostería es semiamargo. El blanco tiene las tapas oscuras y la cobertura es de repostería blanco.
En este caso no me gustaron mucho, pero si tengo que elegir uno me quedo más con el negro que el blanco, ya que en el segundo la base del baño es tipo "accidentado", es rugoso en vez de ser liso. En cuanto a sabor no me parecieron buenos (y justo venía de probar los dos Hawaii y quedaron totalmente barridos por éstos últimos).
Son fabricados por Rodolfo Romero e Hijos S.R.L. en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Ballenita es una marca de alfajores austral, ya que son elaborados por Dulce Ballena S.A.S. en la ciudad de Puerto Madryn, Provincia de Chubut. Si bien fabrica alfajores tradicionales, opté por su producto más emblemático: alfajores con forma de colita de ballena. Son furor en Instagram y no dudé en comprar éstos cuando pude elegir. Si bien es la forma que se indica en el frente mismo del envoltorio y no cambia los ingredientes, es destacable que hayan logrado elaborar un alfajor de este tipo, aunque aclaro que sale un poco más en precio que sus contrapartes redondas. Cuentan con un peso de 75 gramos y la cobertura que trae es de auténtico chocolate semiamargo y blanco de una excelente calidad. En términos generales resulta simple, pero su presentación tipo artesanal hace que parezca como un triple; si bien me parecen muy ricos los dos, me quedo con el blanco por gusto. En ambos lo que más se destaca es las galletitas, el semiamargo resulta muy chocolatoso y el blanco es riquísimo, con un sabor a esencia de vainilla. El dulce de leche es correcto pero el sabor intenso de las galletitas lo obtura por completo, aunque en menor grado en el blanco por el tipo de cobertura que contiene.
El packaging es muy lindo y en la parte de atrás hasta el código de barras tiene forma de cola de ballena. Un gran detalle y los recomiendo fuertemente.
Alfajores Otra Cosa comenzó a acaparar la atención en redes sociales, con influencers recomendándolo. Su slogan principal es "Para los que quieren OTRA COSA" y también en el envoltorio se pueden encontrar las frases "No cualquiera elige OTRA COSA" y una leyenda sobre el producto en la contratapa. Ambos me resultaron pésimos y no es que uno es negro y el otro es blanco, sino que el primero contiene dulce de leche con un corazón de mousse de chocolate y el otro es de DDL con un corazón de ganache de maní; Lo común es el de baño de repostería semiamargo que es berreta e intentan ser un alfajor tipo blend como el Guolis, pero están muy lejos de ser algo rico. En ambos productos las galletitas también son de una inferior calidad.
El de DDL con chocolate tiene un sabor feo en términos generales, pero pasable al fin; los dos rellenos se encuentran un poco separados y no tan integrados como un corazón. El que contiene maní directamente todo es horrible, con excepción de la pasta de maní que resulta regular. Si bien no soy de tardar en comerme los alfajores cuando los consigo, aquí tuve los bocados mucho tiempo en la boca y tardé en tragarlos. Me resultaron una mala experiencia y no los recomiendo para nada. Una pena y una decepción realmente...
Los Otra Cosa tienen un peso de 70 gramos y son elaborados por Lucía Belén Mariño en la localidad de Plátanos, Provincia de Buenos Aires.
Alfajores Malfatti: un auténtico clásico artesanal de Mar del Plata y elaborados por el establecimiento de Orlando Tomás Di Meglio; con un peso de 100 gramos, aunque no se trata de un triple claramente es un producto muy grande y ancho. Muy rico y sencillo este negro, está muy bien hecho porque el baño de cobertura de chocolate es muy bueno y las galletitas son riquísimas, siendo lo que más se destaca de este producto. El dulce de leche no es la gran cosa pero en el todo integrado se lo perdona. Si bien es otro que recomiendo probar por su estilo marplatense, tener en cuenta que en la Tienda del Alfajor se consigue a un coste elevado, en comparación con alfajores de alta gama artesanales o semi industriales.
Allpaqa es una marca de alfajores oriundo de la localidad de Los Alisos, Provincia de Jujuy. Su nombre hace referencia a la Alpaca: mamífero presente en el norte de Argentina, países limítrofes, ecuador y Perú (donde se concentra la mayor población). Dicho esto, en el envoltorio, el nombre está bien escrito ya que así se lo denomina en las lenguas quechua y aimara; además contiene una imagen en color negro del animal.
Sus variantes son el relleno de dulce de leche con baño de repostería blanco y con el baño de repostería semiamargo. Lo que tienen en común, y es el ingrediente principal que los salva de ser unos más del montón y los vuelve característicos, es que le agregaron aromatizante de limón. Esto hace la diferencia porque las dos coberturas no te dejan una acidez al consumirlos y no te caen mal. El sabor cítrico presente en los chocolates lo convierte en un rasgo distintivo de forma positiva de estos alfajores jujeños que están muy bien hechos. Rendidores, cumplidores y logran su cometido.
Los alfajores Allpaqa son elaborados por Federico Colom y tienen un peso estándar de 60 gramos. Están muy bien logrados y vale la pena que les den una oportunidad.
FUAA alfajores: una auténtica sorpresa por el tamaño que tienen y el excesivo relleno que contienen. No encontré en el envoltorio de donde son y su peso, pero sus variantes negro y blanco tienen un relleno de dulce de leche gigante, lo que los hacen específicos para consumirlos solos, sin necesidad de comer otro alfajor porque te llenan demasiado. Si eslogan es "Mordé la bomba" y su detalle principal es que ambos sabores presentan un envoltorio personalizado (amarillo el negro y blanco el otro), con diferentes imágenes de perros teniendo en la boca el alfajor en cuestión, lo cual te da la oportunidad de que elijas la raza que más te gusta. Aquí les muestro los que seleccioné yo, aunque debo decir que me encantan los gatos sobre los perros, jaja.
Sobre los productos, son artesanales, la capa de chocolate que trae c/u es finito y crocante, el negro contiene tapas oscuras y viceversa; Vuelvo al relleno de DDL que se corona como el más gigante que encontré en un alfajor y lo que tiene de interesante es que el sabor que trae es igual al dulce de leche que le ponen a las facturas. Es súper rico pero casi casi resulta muy empalagoso en sí (se salva porque la cobertura es delgada). Recomendado solo para probar individualmente, para que no les caigan muy pesados. Muy bueno ambos, pero sí que te matan.
Alfajores De Siato: el nombre proviene de la familia del creador, Maximiliano Alejandro De Siato, y su logotipo contiene un yunque como imagen; Son elaborados en el establecimiento que tiene ubicado en Ezpeleta Oeste, Partido de Quilmes, en la Provincia de Buenos Aires. Con un peso de 70 gramos, son bastante regulares. Por dentro son exactamente iguales a los Guaymallén comunes que uno encuentra en los kioscos, con la diferencia que sus baños de fantasía negro y blanco son apenas superiores a estos, sin que sea vela derretida en el caso del blanco, por ejemplo. Prometen estar rellenos con extra dulce de leche pero para mí en formato no son nada distintos que los de la emblemática marca comandada por Hugo Basilotta. No hay que pedir mucho más a esta marca, son comunes y ahí quedan.
Freddo es otra de las cadenas de heladerías emblemáticas que ha decidido incursionar por el producto estrella del momento y sacar su línea propia de tres alfajores con una presentación de 60 gramos: el de chocolate freddo con avellanas, el white Dubai y el denominado "clásico argentino".
Sobre el primero, contiene como relleno una pasta de avellanas y cubierto con chocolate semiamargo propio de la empresa; Aquí el relleno de avellanas, por suerte, es diferente a lo que uno espera de productos más industriales como Ferrero con el nutella; la pasta es de un color más oscuro, más rica y no tan dulce para que no resulte empalagoso.
El segundo tiene un relleno de crema de pistacho con cobertura de chocolate blanco; claramente se nota que es pistacho auténtico y no una crema con aromatizante y colorante, cuenta con todos los ingredientes para que sea Dubai. Las galletitas están bien aunque el sabor del chocolate blanco y el pistacho acaparan todo el alfajor. Resulta muy rico y no tiene punto de comparación con productos similares premium porque el de Havanna era negro y el de Lucciano's no era de Dubai, sino uno de pistacho blend con dulce de leche y nada más.
El tercero es el tradicional de chocolate semiamargo relleno de dulce de leche y trae un peso de 70 gramos (los otros dos son de 60g). Su envoltorio contiene la leyenda que es un alfajor premium y en la contratapa dice que se trata de un producto "cage free", esto es, un espacio para gallinas ponedoras de huevos libre de jaulas donde caminan o se alimentan libremente. En principio, es muy rico y me pareció el mejor de los tres; el baño de chocolate semiamargo te hace acordar a un helado de chocolate (supongo que era el objetivo...), la capa del baño es aceptable: no es finito ni tampoco es super gruesa. Las galletitas muy buenas y el dulce de leche viene en una cantidad justa, no es exagerado como otros productos.
Me gustaron realmente los tres, aunque este último lo coloco como el principal de la marca, ya que se destaca un poco más. Me parece muy bien que las heladerías incursionen con este tipo de producto estrella del momento; si bien los blancos siguen siendo superiores los de Lucciano's, los negros de Freddo me resultaron muy buenos. Me sorprendieron para bien estos nuevos lanzamientos de Freddo, se lucen muy bien y los recomiendo si todavía no han ido a probarlos. Valen la pena consumirlos al menos una vez!
Los alfajores son elaborados y envasados por Pasticcino S.A.S., en la localidad de Junín, Provincia de Buenos Aires para Freddo S.A., quien los comercializa en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Alfajores Ricón: se trata de una nueva marca de alfajores de estilo bajonero: en primer lugar, son elaborados por la empresa BK'S Paletas S.A.S. de Lomas de Zamora y, por otro lado, son comercializados por PIP-CHE S.R.L. de la ciudad de Mar del Plata. Ambos traen un peso de 85 gramos, el envoltorio trae el eslogan "exceso permitido" y lo que tengo para decir en primer lugar es que me resultaron durísimos como el GOAT de Arcor, me costó mucho morderlos. El primero contiene un baño de repostería de fantasía blanco y el segundo tiene un baño de repostería negro; los dos traen un dulce de leche abundante que al morderlo se desparrama por todos lados (solo para comer sentado), las tapas son durísimas como un ladrillo y hay que tener cuidado con los dientes. El blanco me resultó empalagoso todo el conjunto, especialmente el dulce de leche; el negro por su parte resulta un poco mejor al paladar (con sus galletitas oscuras), aunque el relleno traiga la misma cantidad. La verdad no lo recomiendo, por ahora me quedo con los Gula en primer lugar y los Galán como una segunda opción dentro del segmento de los llamados bajoneros.
Alfajores Tu Turrito se promocionan con la frase "Puro barrio, puro sabor" y deben ser los primeros que pruebo insípidos, como si ingirieras algo sin gusto a nada. El dulce de leche de relleno es pobretón (¿será por el "alma de barrio"?) y el baño de cobertura en ambos casos es escaso en algunos sectores y se puede ver la galletita que es de baja calidad; el blanco incluso es la típica vela derretida pero la peor versión posible. Los encontré horribles, de los más desastrosos que comí desde que estoy reseñando alfajores. En la contratapa además contiene la leyenda "Tu Turrito es más que un alfajor. Es barrio, amistad, calle, nos identifica. Elijamos lo nuestro." (Sic).
Son fabricados por Camo Original S.R.L. en San Antonio de Padua y comercializados por la empresa Basilo S.A.S. con un peso de 50 gramos.
El cantante de cumbia Pablo Lescano, fundador del grupo Damas Gratis, es otro de los famosos que decidió este año incursionar con un alfajor propio. En este caso recientemente presentó ATR, que a diferencia del mundo musical donde significa "A todo ritmo", aquí en este caso refiere a la sigla de "A todo relleno"; los alfajores son elaborados por un establecimiento situado en CABA, del cual no pude encontrar información, mientras que son comercializados por la firma Blasoubar S.A.S., también en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los mismos cuentan con un peso de 80 gramos y compiten en el segmento de alfajores de mayor porte; Son semibajoneros, esto es, en ambos casos la tapa inferior está bañada como un extra y la superior es simple como un alfajor estándar. Aquí lo que se logra es que, al morderlos, la parte de abajo se siente muy duro y la de arriba es muy blandita rompiéndose todo, haciendo que parte del relleno de dulce de leche se desborde por los costados. Esto así híbrido no me gustó para nada.
En líneas generales son regulares los dos (aunque mejor que los marca Tu Turrito son), donde el negro de chocolate semiamargo zafa un poco más con sus galletitas comunes. El blanco cuenta con galletitas negras y el baño de chocolate blando hizo que me resultara medio pesado; ya antes de terminarlo me estaba generando como una sensación rara. En este caso resulta malo, no tuve suerte con este producto. Como detalle, en el frente de los envoltorios traen la firma del cantante.
La marca artesanal RUKO Alfajores se presenta con la leyenda "alfajor en caja", tiene un peso de 80 gramos y vienen en presentación de dulce de leche bañado en chocolate semiamargo y bañado en chocolate blanco; además, sus cajas cuentan con el sello Premium de repostería y la frase "Fuerte y al medio". Son tan artesanales que no especifica si RUKO es tanto la marca del alfajor como la marca comercial. El formato de la caja se abre con una pestaña en la parte de atrás y luego uno puede acceder a la apertura de las solapas. Adentro, contiene un envoltorio transparente que tiene estampado la fecha de vencimiento, que son solo unos meses por lo artesanal del producto. Sobre los alfajores en sí, están muy bien, cumplidores ambos; no son los mejores artesanales que probé, aunque he consumido algunos que eran malos. Merecen que los prueben una vez.
Bonus track:
Mi compañera de oficina, Silvia, me trajo, en primer lugar, estos tres alfajores de sus vacaciones (sabiendo que siempre me gusta probar marcas desconocidas). Muchas gracias, Sil!! :D
En este caso son productos que algunos ya había consumido antes (no recordaba) y uno inédito; Todos de la provincia de Córdoba. De todas maneras, probarlos una segunda vez ayuda a definir y cerrar una opinión más segura.
Primero probé el Sol Serrano dulce de leche, que contiene un pequeño baño azucarado (bien típico de esa región del país) y es muy sencillito; el dulce de leche casi no le sentí el sabor y las tapas son tiernas. Me resultó muy básico. Es elaborado por el establecimiento Chammas S.R.L. ubicado en Villa Boedo. El segundo fue el alfajor La Quinta con dulce de leche y aquí fue descubrir un excelente alfajor cordobés (sin chocolate) y de gran calidad a diferencia del anterior; Su baño de almíbar y el DDL son ricos y también es muy tierno al morderlo. Utiliza una gama de ingredientes entre las esencias de vainilla y de naranja que le dan un sabor destacable sin que se note demasiado. Sin dudas el mejor de este estilo que he probado hasta ahora. Recomendado!!
Por último, el Portal del Viento clásico fue volver a descubrir un muy buen artesanal. A diferencia de la vez anterior no se me rompió al morderlo y sigue destacándose el sabor avainillado. La cobertura de chocolate es muy buena, el dulce de leche viene en una medida justa y se disfruta. Se nota que este apunta a un segmento premium. Ahora si puedo decir que vale la pena que lo prueben (al menos una vez).
Por último, en segundo lugar, Silvia me consiguió este alfajor hecho en Paraguay. A simple vista se trata de un producto de categoría, donde el alfajor viene con un envoltorio muy lindo y metido adentro de una pequeña caja de cartón, que contiene los datos del producto e información adicional de la marca. La marca Tatakua (palabra guaraní que significa "agujero de fuego") define a un horno rústico abovedado que es tradicional del país vecino. En él se cocinan comidas como la chipa o la sopa paraguaya. La variante que probé es el denominado "Alfa-Ron", donde el dulce de leche tiene un sabor mezclado con la bebida alcohólica que está muy buen equilibrado. En principio, ya al abrir el paquete sentí el gusto al ron y el baño de chocolate es muy rico e intenso. Las galletitas son muy blanditas, pero no al extremo de romperse mientras uno las muerde; Lo más llamativo es su forma cuadrada, con un tamaño que lo asemeja en formato a nuestra golosina Tita. Me gustó mucho realmente. Recomendado para aquellos/as que como a mí nos gustan este tipo de alfajores blend.
Es elaborado por la empresa Tatakua alimentos S.A. en la ciudad capital de Asunción y cuenta con un peso de 80 gramos.
Federico
























































