A fines de diciembre y durante el transcurso de estos primeros meses, recorrí una chocolatería, golosinerías y un nuevo local en Caballito en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dedicado exclusivamente a la venta de alfajores: La Tienda del Alfajor que recomiendo mucho que lo visiten (ver fotos arriba).
Como siempre digo, me propongo un objetivo concreto: probar nuevas y desconocidas marcas de alfajores que nunca había escuchado nombrar. Por supuesto no soy lo que podría denominarse como un sommelier o catador de alfajores para dar una descripción detallada, pero sin duda el "alfajor" como golosina es el producto que más me gusta y quiero contar mi experiencia de lo que me parecieron. Siempre me interesa probar, al menos una vez, nuevas marcas que salen al mercado. Éstos representan solo una parte, entre los cientos de alfajores industriales y artesanales, que se consiguen en nuestro país.
Primero empiezo con la línea de alfajores de la chocolatería Chiazza: el de chocolate con leche y dulce de leche + un baño espolvoreado de coco es que menos me gustó de todo, chocolate con leche y dulce de leche + crocante de almendra y maní tiene un gusto similar al alfajor Negro de Bagley pero mucho mejor en estructura y sabor. Luego probé el de dulce de leche cubierto con chocolate con leche que es muy bueno y el cubierto con chocolate blanco que se defiende bastante bien. Aunque aquí, a diferencia de los Lucciano's, los negros son superiores a los blancos. Por último, el de chocolate semiamargo con relleno de marroc que es excelente, muy rico y supera al marroc de Arroyito. Se nota que son de calidad y todos los productos tienen galletitas negras adentro.
De la variedad de alfajores artesanales Cuore Rosso seleccioné el de chocolate negro, bombón y el de chocolate y maní: son elaborados por Mariela Bonardi en Tres Lagunas, un suburbio del Partido Nueve de Julio en la Provincia de Buenos Aires. Los tres son buenos y son grandecitos, con un tamaño considerable. El punto a señalar es que es más masa de galletitas en comparación con el relleno, donde el dulce de leche que trae cumple para un alfajor simple industrial, no un alfajor de este porte artesanal de este tamaño. No tienen feo gusto, pero al morderlo te resultan un tanto desproporcionado con lo que presenta adentro.
El segundo que mencioné es una versión artesanal del alfajor Bon O Bon, con un relleno muy similar; su característica son sus galletitas sabor coco (muy ricas, me encantaron) y su baño de chocolate con leche cumple mucho, lo que lo vuelve una experiencia muy rica de probar. El de chocolate con maní a destacar tiene pedacitos de maní en las galletitas.
El envoltorio, que no es muy grande, trae un código QR para saber los datos del producto y su fecha de vencimiento.
Los alfajores DOU son productos creados por el influencer, youtuber y tiktokero Facundo Benjamín Calero, conocido como Benja Calero. La propuesta del XD es que trae dulce de leche con baño de repostería blanco y el ÑOM tiene el mismo relleno con un baño de repostería negro. Siendo honesto son regulares tirando a malos, el blanco es una versión clase b del Guaymallén Platino, mismo formato pero mal hecho. El negro zafa pero me hizo acordar al alfajor Cusquets del Supermercado Día, pero una versión más grandecita.
Alfajores marca Barcelona probé tanto el de chocolate con baño de repostería negro como el blanco con un baño de repostería ídem; Están elaborados por Alfajores Barcelona S.A. en Berazategui y me resultaron muy básicos, como esos alfajores que uno se llevaba para comer en la escuela, aunque mucho mejor que un Guaymallén básico por supuesto. El sabor cumple en ambos productos y no mucho más de eso.
Alfajor El Cubano: no se si fue el que me tocó, pero su cobertura está incompleta, porque la base se veía la galletita desnuda, con lo cual el baño no cubre todo el alfajor. No es la gran cosa, pero está correcto hasta ahí con lo que propone.
Minotauro: un alfajor que me regaló mi compañera de trabajo Silvia de sus vacaciones, muchas gracias!!! Aquí paró en la Ruta 2 y compró de esta marca conocida que fabrica varios productos (dulce de leche, etc.). Muy bueno, lindo alfajor; quizás el dulce de leche no resulta tanto para mi paladar pero cumple, como siempre digo. El baño de chocolate y las galletitas muy ricas y es lo que más destaco de este producto.
Alfajor Vendetta: existen muchas variedades de estos artesanales pero solo elegí el de dulce de leche y pasta de pistacho con cobertura de chocolate blanco. Aquí parece emular a la misma línea que los Arroyito ya reseñados anteriormente, el baño blanco no es de buena calidad, las galletitas son de color negro y el relleno es una crema con sabor artificial a pistacho. Si bien encontré que realiza muchos sabores, esta experiencia regular no me produce interés de intentar probar el resto de sus sabores.
Artisan Pastry es una marca de alfajores artesanales Probé el de chocolate blanco con dulce de leche y nuez, choco nuez con dulce de leche y el de choco coco: bañado en chocolate y relleno de dulce de leche. Son de gran tamaño con sus 100 gramos y elegí estas variantes que traen el agregado de la nuez en los dos primeros sabores. La nuez se encuentra arriba del alfajor como trocitos (no como el de Balcarce que trae el pedazo de nuez arriba entero. Aquí tenemos galletitas gigantes y poco relleno (ver lo que digo de los alfajores La Hechicera, aunque no llega tanto a esos) y puedo decir que en términos generales están buenos. Cumplen hasta ahí. ¿Mejor que un Havanna blanco? Puede ser. ¿Supera a un Lucciano's blanco? Claramente no, y aparte el precio que tienen no los vuelven muy competitivos frente a las otras marcas. Volviendo al de choco coco, como dice el nombre, es un alfajor con galletitas de coco, que tiene espolvoreado ese ingrediente por arriba y está bueno. Lo destacable es que el dulce de leche no es como los otros dos sabores, tiene otro color, consistencia y sabor, por lo que no me gusta mucho y le resta puntos. Quizás porque lo habrán mezclado con el coco...; si hubiera tenido el ddl de los otros alfajores seguro ahí si quedaba buenísimo.
Están elaborados por A. Ponce en el pueblo de San Antonio de Padua, Provincia de Buenos Aires.
La Hechicera: en este caso probé los alfajores de chocolate semiamargo y el de dulce de leche con merengue italiano. Son elaborados por Vanesa Soledad Maldonado en la ciudad de Mar del Plata y su frase emblema es "Un punto de encuentro". Acá me pasó algo similar con los Cuore Rosso: son alfajores demasiado grandotes con sus galletitas en relación con el relleno que contienen. A diferencia de los mencionados, estos tienen un poco más de relleno y están bueno. Igual el de merengue no llega a ser como el Fantoche triple que necesitas agua para pasarlo; si bien no es triple, su tamaño se destaca aunque al morderlo el merengue se desarma mucho. La parte del sabor es el punto flojo y es otro que no le llega al clásico alfajor Jorgito de merengue.
Sobre el primero, el baño de repostería semiamargo cumple y vale la pena probarlo, al menos una vez.
La Chacra Los Retamos, en Chubut, elabora alfajores establecidos en la Patagonia argentina; Aquí solo probé dos sabores: el de dulce de leche con cobertura de chocolate blanco y el negro con cobertura de chocolate semiamargo. Los que, además. tienen el agregado de frambuesa ganaron el Mundial del alfajor 2024, pero me decidí por los comunes. La verdad, son muy sencillitos, simples; el blanco es el único que se destaca un poco más en calidad, el negro no te dice nada, muy inflado según mi opinión. La verdad no valen la pena por el precio en que se consiguen en CABA.
Alfajores Muchachos! Excelente apuesta y realmente tengo que decir que son riquísimos. Probé el de baño de chocolate semiamargo y el de chocolate blanco y son espectaculares. Tiene chocolate y no baño de repostería. Son una maravilla y recomiendo 100%.
Juana La Loca: en una reseña anterior hablé de dos de sus propuestas que me parecieron una estafa, ya que no cumplían con los requisitos para ser considerado alfajores. Acá se trata del típico alfajor clásico de chocolate con leche cubierto con baño de repostería negro y resulta sencillito en general y con buen sabor. Curiosamente contiene la leyenda "¡probalo bien frío!", como si de un alfajor bajonero se tratase, pero debo decir que natural se defiende bastante bien.
Alfajores 750: una sorprendente opción. Aquí degusté el blanco de dulce de leche que trae un baño de repostería sabor vainilla y el negro con un baño de repostería semiamargo. El blanco es correcto y el segundo es una versión superadora del Jorgito negro. Están muy bien hechos y lo raro es el formato del envoltorio, que por lo que se observa en las fotos parece haber quedado chico el diseño, ya que prácticamente el paquete ocupa dos veces su presentación. Son elaborados por 7cincuenta en Bell Ville, Córdoba, y comercializados por Variette S.R.L.
Rasta maicena Trico: nuevamente le di una oportunidad a esta reconocida marca de alfajores bajoneros que ha logrado instalarse en el mercado de golosinas. Como dije antes, no hace productos que me gusten, pero decidí darle una oportunidad a su nuevo lanzamiento. Es como otra variedad del Trico anterior (que traía las galletitas de maicena coloreadas y cuyo sabor para mí estropeaba el producto). El nuevo Trico sin dudas es el mejor producto que probé de la línea Rasta. Es decente en su estructura, el baño de repostería semiamargo es rico también y la combinación con la maicena lo vuelve interesante e innovador. Bueno para recomendar.
Héroes de la Patria: una propuesta poco conocida que empezó a viralizarse en redes sociales como Instagram. No están pensados para una distribución en quioscos y son difíciles de encontrar. Pese a que muestro dos presentaciones distintas (una con la imagen de San Martín y la otra con las Islas Malvinas) se trata del mismo alfajor, por lo que la idea que entiendo es que elijas el motivo que más te gusta. Su slogan es "Un sabor que honra nuestra historia". Se trata de un alfajor de dulce de leche con un baño de repostería semiamargo, es correcto, cumplidor, blandito pero el dulce de leche es rígido y queda ahí. No se destaca ninguno de los ingredientes para nada.
La Fundación Héroes de la Patria los comercializa, pero son elaborados por el establecimiento Felix Gomez Y Cia. S.R.L., ubicado en la ciudad de Rosario, Santa Fe.
El alfajor Bon O Bon blanco triple es la nueva apuesta de Arcor en el sobresaturado mercado alfajoril. Su inconfundible baño de relleno a base de maní. Es rico, la cubierta es un baño de repostería de fantasía blanco que cumple y armoniza muy bien con el relleno. De paso, aproveché para completar el par y volví a probar el clásico con baño de repostería con leche. Lo malo de este es que es la cubierta me deja un resto de acidez que no me gusta como sucede con varios alfajores.
Otro que tuvo un lanzamiento igual fue el alfajor Tri-Shot con cobertura de chocolate blanco, también con pasta de maní y tipo mousse de chocolate. No le sentí casi nada el sabor; el baño blanco es muy sencillo, del relleno opino igual, no le sentí el gusto (algo raro porque no es una marca que decepcione...). Por supuesto, aproveché para traerme otro producto de la misma familia que había lanzado la empresa antes, el nuevo Shot simple con relleno pasta de maní y cubierto con chocolate con leche. Aunque en este caso estaba medio derretido y no lo disfruté mucho. Zafa, pero en comparación son mejores las opciones triples.
La marca de alfajores artesanales Blanco y Negro, oriundos de la ciudad de Bariloche, me deleité con dos propuestas: los clásicos chocolate blanco con dulce de leche y el de chocolate semiamargo. Para no comer mucho, me decidí a probar los simples, no los mismos en su versión triple. Son insípidos para mi gusto y el blanco es el peor de los dos; básicos en términos generales y su estructura me hace acordar a los jorgelín.
El Butter Queen de nuez y dulce de leche es un alfajor correcto y cumplidor, de gran tamaño y buen sabor. Por ahora es el único que probé de la marca, pero prometen.
Los alfajores Wapoó son formoseños, y me pone contento probar alfajores de otras provincias no asociadas a la producción de esta popular golosina, como es este caso la provincia de Formosa. En este caso probé solo dos sabores: el blanco con relleno de dulce de leche y un pequeño blend con dulce de guayaba, y el Suave negro con dulce de leche y cacao. del primero hay que explicar que la guayaba es una fruta tropical que tiene un sabor entré pera y frutilla que mezcla lo dulce con lo ácido de un cítrico, donde al final te deja un resto de amargura en la boca. No me desagradó pero tampoco me gustó tanto. Fue una linda experiencia probarlo pero como dije, no soy tan afecto a los alfajores frutales. Aquí el hecho que tuviera ddl ayudó bastante.
El segundo es un alfajor rico, blandito, suave de sabor como reza el envoltorio que no engaña. Correcto en general.
De los pagos de La Matanza probé dos marcas bien diferenciadas: primero el Juanote con tres sabores, el de chocolate negro, marrok y el blanco, ambos con dulce de leche y baño de repostería. A mi no me gustaron de sabor. Son grandecitos y se promocionan como alfajores artesanales, pero me parecieron más industriales a mi gusto. El de Marrok contiene un relleno de pasta de maní casero que elaboran ellos con galletitas de chocolate oscuras y un baño de repostería de chocolate negro; Es un poco mejor que los otros dos, no llega a destacarse pero zafa.
La segunda marca, Plan B, se promociona con la frase "clásico alfajor argentino" y de los dos me gustó mucho el blanco, riquísimo todo; el negro no es tan rico, pero si hay que destacar que contienen una muy buena cobertura de chocolate en ambos alfajores.
El Merengo con su producto Santafesino Tradicional con triple tapa es muy bueno, como otros alfajores con hojaldre de esa provincia que he probado (ver reseñas en publicaciones anteriores). Aquí se trata de un formato chiquito, con lo que si buscan alternativas que los llene un poco más busquen otra marca.
Alfajor de dulce de leche Noly: una grata sorpresa dentro de las opciones baratas, me sorprendió el riquísimo sabor del baño de repostería y el dulce de leche. 8 puntos le doy!
Guolis pistacho extra blend: muy rica propuesta de esta muy buena empresa de alfajores, para mi gusto los reyes de los blend en el mercado que algunos imitan y no llegan. Este es su nuevo lanzamiento, pero solo probé el de chocolate blanco que mezcla el pistacho con la frambuesa. Sus galletitas contienen cacao y son ricas. Su presentación es muy pequeña: apenas 40 gramos, pero que bastan para degustar el producto sin que te resulte empalagoso. La mezcla está muy bien lograda, los sabores no se mezclan y cuando lo abrís ya le sentís el gusto a la frambuesa, el pistacho es excelente. Vale la pena que lo compren.
Alfajor Chammas blanco: otra apuesta que conseguí de esta empresa que elabora y envasa en Villa Boedo, provincia de Córdoba. Su baño de fantasía es rico, como el Jorgelín pero si bien este es simple y no triple, no te deja la acidez en la boca. Muy correcto. De seguro hay otros sabores, pero es el único que conseguí hasta ahora.
Alfajores El Desborde: son oriundos de Caseros, Partido de Tres de Febrero y elaborados por la empresa Tentación del plata. Probé 3 sabores: dulce de leche con baño de repostería blanco que me resultó una versión berreta del Guaymallén blanco y sin sabor, con ese glaseado de fantasía muy simple; el cubierto con chocolate semiamargo que es parecido al Jorgito negro con un toque dulce. Ambos no me parecieron buenos. Y, por último, el relleno con mousse semiamargo recubierto con chocolate semiamargo; se parece al Orense con mousse semiamargo ya reseñado anteriormente y resulta un alfajor regular. No tuve suerte con esta marca.
Sueños del Mar son alfajores elaborados en Mar de Ajó, Partido de la Costa, por la empresa Nigoul S.A. en una presentación de 50 gramos. El de dulce de leche con baño blanco de fantasía es el clásico de merengue, que copia mucho el sabor del Jorgito aunque no lo alcanza (tampoco al Capitán del Espacio. El de relleno de dulce de leche con un baño de chocolate contiene la cobertura de repostería típico en esta clase de alfajores, no me produjo nada. Son unos más del montón aunque mejores que los de El Desborde.
En mi paso por el Shopping Alto Palermo, pasé por el local de Atalaya, que vende varios productos regionales, conitos, etc., y me compré los alfajores que elabora, excepto el de frutos del bosque ya que no me gustan mucho los alfajores frutales. Los sabores son el de chocolate con dulce de leche cubierto con chocolate semiamargo, el relleno de dulce de leche y nuez con baño de chocolate blanco, el de ddl cubierto con merengue y el de dulce de leche con baño de chocolate blanco. El estilo y sabor apunta a replicar a los Havanna en sus líneas. El caso del de chocolate blanco que me tocó no tenía la base bien cubierta con el baño, lamentablemente. En términos generales, el de nuez y el semiamargo no tengo tampoco mucho para decir, excepto que también siguen el estilo y sabor de la marca de la H.
Son producidos por Atalaya S.A. en Ruta 2, Chascomús, en la Provincia de Buenos Aires. A destacar la forma en que te los venden (al menos, lo que conozco en ese local), ya que los entregan con una temperatura algo fría, que no llega a ser como ponerlo en la heladera, pero no es a temperatura ambiente. No pude verlo, pero los deben tener en una heladerita o algo así; eso ayuda a comer el producto muy bien y evitar alfajores derretidos por el calor. Vuelvo a decir, no son 100% iguales a los Havanna pero se acercan mucho. Quizás pondría el reparo en el de merengue, que su presentación no se destaca y conviene comerte más un Jorgito por menos precio.
Volví a la marca Monje Negro, me animé a probar uno más de los varios sabores que comercializa: el de nuez con dulce de leche y bañado en chocolate blanco. Este tipo de alfajores me tientan mucho y, en este caso, resulta un producto muchísimo mejor que su contrapartida blanco común a secas (que reseñé anteriormente). El sabor es muy bueno y emula al mismo producto que elabora Havanna, con la diferencia que aquí no me dejó ese dejo ácido que los de la empresa marplatense. Si me apuran un poco, supera al Havanna aunque no llegue a la excelencia del Lucciano's de nuez. Recomendado.
Los alfajores Maixanas, elaborados por Antojitos S.R.L. de la zona de Haedo/Morón (Prov. de Buenos Aires), nos traen 3 productos nuevos para los quioscos. Solamente elegí 2 y dejé de lado el Alfajor Dubai Pistacho Style blanco ya que la pasta con sabor artificial de pistacho no me gustó en su versión negra. Las novedades principales para mi son el Alfachurro Estilo Mardel con su sabor churro relleno, el dulce de leche repostero es riquísimo y sin dudas es el utilizado en los churros, las galletitas son las clásicas de un alfajor, sino que parecen estar hechas con la misma masa del popular alimento y aporta su sabor inconfundible. Por arriba de la cubierta trae un puñado de azúcar espolvoreado que complementa la emulación del producto clave de la gastronomía argentina y el baño de chocolate semiamargo es correcto. Sin dudas el "churro" se siente y se saborea, por lo que lo considero, hasta ahora, el alfajor más logrado de Maixanas que probé.
Por otro lado, el Red Velvet "Alfajor Cheesecake NY Style" (sic). Con misma presentación de 70 gramos (y más que suficiente aquí), este alfajor presenta principalmente un mousse de cheesecake (en verdad otra pasta con sabor artificial y con aromatizante mascarpone y leche condensada, más relleno sabor vainilla) y galletitas con colorante rojo artificial. El baño de repostería blanco es flojo y debo decir que todo el alfajor no me gustó para nada. No es la única empresa que busca incursionar con la famosa torta red velvet extranjera, ya que pronto Fantoche lanzará su propia versión. Espero que sea mejor a este intento que, debo añadir, al morderlo se desarman un poco las tapas.
Camboya Alfajores: me compré el de chocolate semiamargo y el de chocolate blanco; desconozco si realizan otros sabores, pero estos me resultaron regulares y no son la gran cosa. No son los mejores de Mar del Plata (donde los fabrican) para mí. El negro lo conseguí un poco derretido (el blanco no) y de los dos me pareció el peor. El blanco es más decente pero lo malo es que ni le sentí el sabor. No los recomiendo.
Finalmente probé los dos nuevos lanzamientos de Havanna homenajeando a Mar del Plata, ciudad emblema de la producción de alfajores para mi; estos dos productos homenajean a balnearios de la ciudad. Playa Grande con su doble relleno de dulce de leche y ganache de chocolate blanco sabor crème brûlée con pequeños pedazos crocantes de dulce de leche; además, tiene sal marina y su cobertura es de chocolate amargo. Riquísimo, me pareció un gran producto de la marca de la H, excelente alfajor negro. El otro se llama Playa Bristol y también cuenta con la misma presentación con una ganache de chocolate blanco bañado a su vez en chocolate blanco, más el agregado del azúcar caramelizado. Acá debo añadir que la sal marina que contiene lo noté muchísimo más que el Playa Grande. En conclusión, el Bristol no me gustó, el baño caramelizado es lo que no me convence para mi paladar. No me quejo de la sal marina. ya que le baja lo dulce en extremo que tiene el producto, pero si acá se siente mucho más que el Playa Grande. En líneas generales de los dos me quedo con el negro por lejos.
Federico


































































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