Este año 2026 continúa muy fructífero en cuanto a lanzamientos de nuevos alfajores en el mercado de golosinas. Así que no perdí tiempo y sigo con mi recorrido personal por golosinerías de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y también kioscos en esta oportunidad. La idea, como siempre aclaro, es probar nuevas y desconocidas marcas de alfajores que nunca había escuchado nombrar. No soy lo que se denomina un sommelier o catador de alfajores, pero ofrezco un aporte acerca de qué me parecieron cada uno de estos cuando los encuentro.
Siempre me interesa probar, al menos una vez, alfajores industriales, artesanales o semiindustriales que salen al mercado en nuestro país y compiten con marcas clásicas ya establecidas de empresas locales o multinacionales.
De los alfajores Salvatore conseguí el negro y el blanco relleno de dulce de leche; ambos con baño de repostería de fantasía que no tienen ese dejo de sabor ácido. Tienen 75 gramos y son sencillos, parecidos a los 750 reseñados anteriormente; en el caso del blanco me tocó uno que la base del alfajor no estaba cubierto totalmente por el baño de repostería (aunque aquí no tanto al nivel del Atalaya). Cuentan con un buen relleno con un dulce de leche bastante abundante (sin llegar al nivel de los Guolis). Son blanditos al morderlos, lo cual resulta un plus para aquellos/as que no les gustan los alfajores muy duros. Son elaborados por Gustavo Daniel Barbetta en General Rodríguez, Provincia de Buenos Aires.
Alfajores Ghaniun: conseguí tres sabores con dulce de leche y son riquísimos! Están muy cerca del nivel de los alfajores Muchachos. Uno tiene baño semiamargo, el otro es con baño blanco y el tercero contiene baño blanco y masa de nuez. Este último tiene un baño parecido al blanco simple con el agregado de nuez, lo que lo vuelve muy parecido al Lucciano's de nuez que probé el año pasado. No puedo decir nada malo, son excelentes 10 puntos. Los fabrica la empresa Vagonetín Dulce S.R.L., oriundos de la localidad de Torres, Partido de Luján.
De la marca Vicenza, elaborados también en Luján, probé un negro y un blanco. Son esponjosos, muy tiernos; ideales para la gente que no puede morder mucho. Suaves, las galletitas son oscuras, no completamente negras y son ricos. Su tamaño es mediano y son buenos. Me gustó más el negro por lejos que el blanco; no están mal siendo sincero, pero el negro es el que recomiendo aquí.
El Aljibe es el típico alfajor simple 100% artesanal, con dulce de leche, cubierta de repostería, y con pocos aditivos y conservantes. Elaborados por Productos Ecológico S.R.L., pesan 120 gramos y tienen un tamaño gigante, con un envoltorio simple; además, traen una pequeña etiqueta con la marca en el frente y una rectangular blanca con los datos principales atrás. En si están bien ambos, pero me doy cuenta que ya tan artesanales no me gustan tanto; Al ser grandísimos te llenan y son correctos en lo que presentan, más "puros" que los industriales. Aquellos/as que buscan una experiencia de este tipo se los recomiendo, pero al que le gustan los alfajores industriales le digo que los deje pasar.
Alfajores Minué: estos me demoré en probarlos hasta que por fin los compré; sus dos variantes son con chocolate negro y blanco. Si bien, a primera vista, parecería ser una de las tantas marcas que intentan emular a Havanna, me sorprendió el sabor que tienen y resulta una muy buena alternativa económica. La relación precio-calidad por lo que ofrece se cumple, son ricos, el blanco incluso me pareció que se acerca mucho al Havanna y no me generó esa acidez presente en algunos alfajores blancos de nombre; obvio que no llega al nivel de un Lucciano's blanco, aunque en si vale mucho tenerlo en cuenta. El negro es más sencillo en su presentación, lo trata de imitar pero no alcanza por la calidad en si. En suma, valen la pena probarlos. Son producidos por la empresa Derroche S.A.S. en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires.
Sobre el alfajor Juanote nuez puedo decir que aquí sí su presentación es totalmente como los alfajores artesanales, con el packaging diferente al resto más simple, conteniendo la pequeña etiqueta blanca con pocos datos atrás de elaboración y un código de barras que mantiene cerrado el envoltorio. Es correcto su baño de chocolate blanco, muy bueno en general, el mejor de toda la línea de la marca y cumple con lo que promete; su punto fuerte es que uno le siente bastante el gusto a nuez en el producto, se nota que las galletitas tienen ese ingrediente. Si tengo algo negativo para decir es su precio, me parece disparatado cuando uno puede conseguir alfajores de mejor categoría como Havanna (aunque este lo supera para mí, todo hay que decir), o el Lucciano's de nuez por menos valor.
De los alfajores Arrabal probé el de mousse y el de 70% cacao. El primero es semiamargo y el baño de repostería es con chocolate amargo. Su peso es 50 gramos (tamaño mediano para el mercado) y aquí tenemos otro famoso caso de esos alfajores que se suben a la nostalgia del viejo "Suchard mousse": el diseño del envoltorio en modo "homenaje", algo del sabor en general... pero el déficit mayor se lo lleva el relleno, la textura del mousse es tirando a líquida, igual al Orense mousse semiamargo que reseñé el año pasado; De hecho, tiene el mismo peso y esa tendencia a derretirse muy rápido, por lo que no se recomienda ingerirlos en la calle. Encima el que me tocó (desconozco si son todos así) tenía la base del alfajor con poco baño de chocolate, igual a uno de los Atalaya. El producto me resultó muy malo aunque su cobertura intenta, en términos generales, capturar un poco la esencia del Suchard y se queda hasta ahí, algo que el Cachafaz para mi ni siquiera lo logra.
El caso del de 70% cacao contiene relleno extra de dulce de leche, también con una cobertura de chocolate amargo. Aquí la presentación es más grande que el otro (65 gramos), tiene las galletitas un poco más oscuras y es correcto nada más, mucho mejor que el mousse si por lejos...
La empresa que lo elabora es Jubarg S.R.L., dentro del parque industrial de Junín, zona norte de la Provincia de Buenos Aires.
Si hay un producto que los vi sin anuncio son los alfajores Alma de campeón, con presentación negro y blanco. Estos son un producto sponsoreado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) como "el alfajor oficial de la Selección Argentina", aprovechando el próximo Mundial de fútbol 2026. Son muy sencillos, ambos me parecieron una versión mejorada de los Guaymallén simples. No esperen algo especial distinto. Están elaborados por la fábrica Cabo Blanco Total S.A. en la localidad de Aldo Bonzi, La Matanza, y comercializados por la empresa Alma de campeón S.R.L. en la Ciudad de Buenos Aires.
La emblemática marca de alfajores Fantoche arremetió con todo en este 2026 para no perder peso en los kioscos ante tanta competencia y lanzó no uno sino 4 nuevos productos al mercado. Empiezo por el Pescado Raúl, con sabores blanco y negro; estos representan una alianza con el músico Joaquín Levinton (ex-banda Turf) y que se encuentra ahora lanzando un nuevo album solista. Para aprovechar la difusión del disco, lanzó también esta línea de alfajores. El nombre hace referencia por su paso en el programa reality MasterChef Celebrity, donde en una oportunidad popularizó este nombre de un pescado que cocinó y bautizó de esa forma, presentando el plato a uno de los jurados. Volviendo a estos dos alfajores, el blanco es una versión simple del Fantoche triple de merengue, aunque en esta versión resulta más pasable; el negro tiene un toque frutal que lo vuelve muy rico. Para mí éste es el mejor de los dos.
El alfajor Fantoche Súper Triple tiene una presentación grande de 100 gramos. Aquí nos encontramos con un baño de repostería semiamargo, sus galletitas son de sabor vainilla y cacao, con un sabor general del producto a almendra, limón y naranja (el mismo que trae el Pescado Raúl negro). El punto de lo que no me gustó para nada es su relleno de dulce de leche blanco (el mismo que traen los alfajores Je t’aime); seguramente hay muchos que disfrutan esta variante de dulce de leche, pero no es mi caso...
Por último, el alfajor Fantoche Red Velvet Triple tiene un baño de merengue estilo italiano con un toque de limón, las galletitas de color rojo cuentan con un rico sabor a frambuesa y cereza, además de un sabor a vainilla presente en todo el alfajor. También cuenta con un peso de 100 gramos. Si bien no cumple los requisitos de ser 100% igual a la receta de la torta en la que está inspirada (como si intentó Maixanas con resultado negativo), el producto está muy bien logrado igual. Aquí el relleno de dulce de leche blanco se repite como en el Súper Triple, pero con tantos sabores queda medio neutralizado y se vuelve un alfajor pasable; la combinación con los frutos rojos lo vuelve comible milagrosamente. Volviendo al baño de cobertura, si bien critiqué la marca Fantoche en el pasado por su seco merengue blanco, donde en la versión triple se necesita tomar bastante agua para pasarlo, en este caso en su "versión torta" se luce muy bien. En suma, la combinación dulce de leche blanco + galletitas rojas funciona aunque el producto no es fiel a lo que intenta reproducir. Recomendado.
Alfajores Ya Fue: en mi afán por seguir probando alfajores de todo el país, me encontré de casualidad con estos de Urdinarrain, Provincia de Entre Ríos, en una golosinería de Caballito, cuando estaba con mi amigo Buio. Los sabores son el negro con dulce de leche, el blanco y el de merengue. Sobre el primero me pareció que no aporta nada nuevo, es correcto pero básico; El blanco es muy rico, me gustó mucho el sabor del baño de repostería que trae y las galletitas parecen (o son similares) a los de un alfajor de maicena. El de merengue es exactamente igual al de Juana La Loca, yo esperaba por el packaging un baño de merengue como el Jorgito, Capitán del espacio y el Fantoche; para mi que traiga una sola galletita y que se reemplace la otra con una tapa de merengue (que encima es muy frágil de por sí) no califica como alfajor porque como digo, debe contener dos tapas si o si (bañadas o no). El merengue en sí es rico, me hace acordar al relleno de las golosinas Ricardito, al MerenKoa o al MerenBom. Quizás si lo hubieran puesto como un segundo relleno, como el Dantelli, hubiera quedado mejor como concepto.
Son fabricador por el establecimiento Denis Jose Martin y comercializados por Bien del Sur S.A.
De la ya reseñada chocolatería Copani volví a probar el 70% cacao, que presenta nuevo envoltorio desde la vez que lo probé en diciembre pasado y su peso sigue siendo de 65 gramos. Si bien en su momento me pareció un muy buen producto, hoy en día con tantos alfajores degustados encima considero que en líneas generales de defiende bien. El baño de cobertura sigue siendo lo mejor que tiene, pero las tapas y el relleno me parece un alfajor común de bajo precio como los que traen baño de repostería. Me parece que la relación precio-calidad no se luce mucho aquí por lo que debo puntuarlo como un producto regular. Es como si a un alfajor común tipo Guaymallén lo bañas con chocolate 70%, cuando todo el alfajor en si debe apuntar, con esta clase de cobertura, a algo muy bueno a premium en todos sus ingredientes.
Los alfajores Copani son fabricados por Cabaña San Ignacio S.R.L. en Ramos Mejía.
De la provincia de Santa Fe encontré otro alfajor santafesino de 3 tapas de la marca 20 de Junio. Con una presentación de solo 40 gramos, me gustó su sabor y el del dulce de leche. Sin dudas uno de los mejores de tipo santafesinos que probé hasta ahora, es blandito al morderlo pero no se rompe ni deshace para nada.
Son elaborados por la Fábrica de alfajores "Aneris" de Rubén E. Di Bella, ubicado en la ciudad de Rosario.
Volví a la carga con la marca Wapoó y me traje, por recomendación de mi amigo Buio, este con sabor banana Split. Les comento que ya al abrir el envoltorio el sabor a bananita Dolca se siente. Es riquísimo y viene con mucho relleno de banana y con un poco de dulce de leche también, pero en este caso resulta innecesario porque el sabor banana split abarca todo y lo neutraliza; lo mismo sucede con el baño de repostería. Si bien me resultó superior al 9 de Oro (Ya discontinuado), éste es mucho más grande y el relleno te tapa todo el resto al morderlo. Muy intenso y lo recomiendo mucho si te gusta este sabor.
Artisan Pastry: encontré un raro sabor en esta marca de alfajores artesanales: el Choco spicy, que forma parte de su línea de "Especiales" como lo es el de Choco-coco. Me lo imaginé super picante, como los dulces mejicanos, pero no fue el caso; se trata de una réplica a los peperoncino y jalapeño (con preponderancia del primero) que ya discontinuó Havanna. Se siente algo de picante un ratito y te queda un resto intenso cuando ya no lo tenés en la boca, pero apenas un poquito. Si los comparo con el Havanna son menos picantes encima. En suma, un producto que esperaba algo más de picante, pero entiendo que el público local rechaza en su mayoría comprar los productos que sean de este estilo, ya que culturalmente somos mas "dulceros" y no estamos acostumbrados. A mi me gusta innovar y me gusta lo picante, pero me esperaba que se jugaran algo más.
Alfajor Entre Dos blanco premium: de la marca ubicada en Luján de Cuyo, Provincia de Mendoza, conseguí esta variante con baño de repostería de fantasía blanco, galletitas de cacao y relleno con dulce de leche repostero. Con una presentación de 60 gramos, es un gran alfajor, muy bueno y con un rico sabor. Sin dudas, Entre Dos está entre los mejores alfajores del país, por lo que si no lo probaron todavía y son fan del blanco, no se lo pierdan.
Mr. Bob: una nueva marca de alfajores bajoneros que se me apareció de repente y le di una oportunidad, ya que siempre busco marcas nuevas. Con 70 gramos con cobertura de fantasía de chocolate blanco y el otro de chocolate negro. Tienen una particularidad que los hace únicos en ambos casos: tienen adentro dos galletitas de distinto sabor, uno de vainilla y el otro de chocolate. El dulce de leche es muy cremoso y húmedo, pero como todo bajonero se rompe al morderlo y se escapa el dulce de leche por todos lados, pero en este caso un poco menos. Si bien hasta ahora los Gula son los únicos de estilo bajoneros que me gustan, estos que son simples son bastantes decentes y zafan. Al menos, vale la pena darles una oportunidad por la innovación de las galletitas diferenciadas. Lo único que sentí es que las galletitas estuvieran bañadas como las otras marcas, con lo cual no sería un auténtico "bajonero".
La fábrica que los elabora es Alfaorense S.A.S., ubicado en el partido de Quilmes.
Rasta continúa lanzando nuevas variantes y, aprovechando la llegada del Mundial de Fútbol 2026, estrenó el Argentrico, donde el merengue es la estrella principal (un ingrediente que parece estar de moda relegando el pistacho del 2025). El alfajor triple cuenta con baño de repóstería semiamargo, doble relleno de dulce de leche y merengue, junto con dos galletitas coloreadas en celeste para formar la bandera nacional al morderlo. En sí, ya había mostrado mi descontento con el horrible Trico multicolor original (no así con el Trico de maicena y chocolate que es rico), pero aquí me encuentro parecido con el primer caso. El sabor del colorante en las galletitas resalta mucho, nunca me convenció y tampoco me gustó. Prefiero algo como lo que ofrece la marca Dantelli: aunque no es merengue, sino mousse de vainilla y dulce de leche de relleno con galletitas de chocolate; Algo bien estándar y sin colorantes artificiales.
Las empresas involucradas son la fábrica de Sergio Daniel Brasca de Luján, Manuel Ezequiel Carpano en Avellaneda y Meliagro S.R.L. ubicado en el Polo Ecoindustrial Parada Robles en el Partido de Exaltación de la Cruz. La empresa que los distribuye es Golozen S.A. en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Aunque no son alfajores, probé también estas dos golosinas.
Bonus Track 1:
Probé esta "Bomba imperial" fabricado por Maixanas (Antojitos S.R.L.), una marca recurrente en mis reseñas. En este caso un nuevo bocadito de 50 gramos, relleno de dulce de leche y un corazón de merengue con baño de repostería semiamargo. El merengue sube hasta arriba del baño hasta formar una copa más seca que denominan Crunch. Me resultó muy rico y si bien no es un alfajor claramente es el mejor producto que probé de Maixanas. Recomendado.
Bonus Track 2:
Bon o Bon Superbolls: son unos confites de chocolate con leche, bañado arriba con chocolate blanco y relleno con la característica pasta de maní de la popular golosina. En presentación de 80 gramos, son muy blanditos y ricos. Parece que pasaron sin pena ni gloria y creo que será otro producto que se discontinuará pronto de los kioscos y golosinerías. En mi caso, debo decir que me pareció muy rico el confite. Recomendado para aquellos que no les gustan los que son duros.
Federico

































